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GUÍA PRÁCTICA DE ODONTOLOGÍA FORENSE Capítulo 9
Doctor en Odontología por la UCM.
COAUTORES
Cristóbal Espinosa Martínez
BREVE DESCRIPCIÓN DEL MÉTODO DE TRABAJO 4. Estudio de la edad Ante la dificultad para el estudio de huesos como el coxal o las costillas, se centró el análisis en el macizo maxilofacial y suturas craneales. Debemos recordar que el estudio de las suturas craneales no es una técnica exacta, por los márgenes que presenta en sus índices. Sin embargo, es un procedimiento complementario de valor, junto con otras medidas, como son los datos obtenidos de la región maxilofacial. Las mujeres jóvenes y adolescentes englobaban la mayoría de las víctimas. En la determinación de su edad, son de utilidad las suturas pa latinas y la evolución dentaria. (figs. 10 y 11). Diagnóstico de edad.
Criterios que marcan el paso entre un individuo juvenil y un adulto:
CIERRE DE LAS SUTURAS FÓRMULA DE MASSET En cada fragmento se aplican los valores de 0 hasta 4, dependiendo del grado de cierre: 0. Sutura dentada totalmente visible. 1. Dentada parcialmente borrada en algunos puntos. 2. Se ve bastante cortada y borrada. 3. Se aprecian ligeros vestigios y casi borrada en su totalidad. 4. No existe sutura.
ESTIMACIÓN DE LA EDAD POR SUTURAS MAXILARES 1. SUBADULTO (< 18 años) • Ninguna o poca obliteración de sutura incisiva (menos de la
mitad). 2. ADULTO (> 18 años) • Alguna obliteración sutura interpalatina. 3. ADULTO MAYOR (> 50 años) ESTUDIO DE LA EVOLUCIÓN DENTAL No consideramos necesario exponer los esquemas de evolución dental hasta la aparición de los cordales. Después de su erupción, en los adultos puede ser de interés la aplicación de la fórmula de Gustafson, que se apoya en los procesos degenerativos de los elementos estructurales del diente y de todo el aparato estomatognático. Recordemos que Gustafson apoya su determinación en seis parámetros: 1. Abrasión. EDAD = 11,43 + 4,56 X. Sin embargo, este procedimiento no es de aplicación en nuestra investigación, ante la carencia de medios adecuados para su estudio. Se hicieron tres bloques de edad: adultos, adolescentes y niños. ESTUDIO DE LA EDAD Y SEXO.RESULTADOS
Cada uno de los cráneos localizados se estudiaba según se describe: • Limpieza de los maxilares. Los objetivos de la investigación en Ruanda eran demostrar el delito de genocidio. Una de las características es la indefensión de las víctimas y el intento de aniquilar a un grupo por razones de su nacimiento. La identificación de niños de muy corta edad es suficiente para demostrar el delito (fig. 12). En los cuadros mostramos los resultados estadísticos obtenidos en trece de los lugares investigados directamente (fig. 13a). DETERMINACIÓN DE LA EDAD EN LOS NIÑOS En los niños la determinación de la edad se hizo por los procesos de erupción dentaria, con resultados positivos, sin riesgo de errores, ya que generalmente eran menores de quince años. Las edades se situaban habitualmente entre los seis meses de vida y los catorce años. Por encima de esta edad, es de aplicación el estudio de las suturas palatinas. Se encontraron muchos niños menores de seis años (fig. 13b). De éstos, la mayoría menores de dos años, sin completar la erupción de dentición decidua, ejecutados en los brazos de su madre. El cuadro que se acompaña nos muestra la distribución de edades de los niños estudiados en una de las zonas investigadas, que sirve como ejemplo de la totalidad de los resultados globales. La mayoría de los niños fueron ejecutados en los brazos de sus madres. En Ruanda es normal ver a las madres llevando a sus espaldas a los niños de corta edad (fig. 14). En esta misma posición, después de matar a las madres, los autores de la masacre mataron a los bebés (fig. 15). RESULTADOS GENERALES Los resultados encontrados, de los que se obtendrán las conclusiones definitivas para el Tribunal Internacional son de forma resumida los que se describen:
Pertenencia de las víctimas a un mismo grupo étnico. Con excepción de algunos cuerpos, el
resto eran pertenecientes al grupo tutsi (fig. 16). El número definitivo de víctimas no se pudo determinar, ya que se vieron numerosas fosas comunes, donde emergían algunos restos óseos, sin poder concretar el total de los enterrados (estos cuerpos pueden superar los dos millares, según los testimonios escuchados). Los resultados anteriores llevan a la conclusión de que efectivamente el delito cometido se tipifica como de genocidio, al tratar de eliminar por los medios posibles a un grupo de personas, pertenecientes a un mismo grupo étnico. UTILIDAD DE LA ODONTOLOGÍA FORENSE EN LA INVESTIGACIÓN Ya hemos señalado que la dificultad para estudiar otros elementos óseos obligó a limitar la investigación en
el cráneo, según se esquematiza: El gran número de niños de corta edad evidenció la importancia de los procedimientos odontológicos, para determinar su edad, con un margen de error de más menos un año en la mayoría de los cuerpos (fig. 17). El conocimiento de la edad infantil de las víctimas es una evidencia importante para determinar el delito de genocidio. OBSERVACIONES ODONTOLÓGICAS COMPLEMENTARIAS Paralelamente a la investigación desarrollada se analizaron las denticiones de las víctimas.
Debemos llamar la atención sobre la ausencia de caries en las víctimas, puesto que no llegaron a veinte los
Asimismo pudimos observar unas formas de oclusión correctas, sin alteraciones ortodónticas. Las fosas comunes no fueron investigadas, por las dificultades para su excavación. Sin embargo, pudimos ver directamente algunos fragmentos óseos emergiendo del fango. Entre esos fragmentos siempre aparecían maxilares en condiciones adecuadas para su estudio. OTROS ASPECTOS DE LA INVESTIGACIÓN El objetivo principal no era la obtención de pruebas testimoniales, sin embargo, se recogieron algunas que sobrecogieron por su dramatismo. Aunque nuestro trabajo se centra en la relación de la Odontología con la investigación del genocidio, consideramos positivo reflejarlo por el interés que puede representar para quienes en un futuro nos releven en este trabajo, sabiendo que no se limitarán a lo estrictamente marcado por su especialidad. Para corroborar el origen de las lesiones y las características de sexo y edad apuntadas en las víctimas, se escucharon testimonios de los pocos supervivientes a las matanzas. Pudimos oir de labios de una niña de 13-14 años su propia narración de lo ocurrido en una de las iglesias asaltadas. Tenía el rostro totalmente desfigurado por las cicatrices causadas con un machete: “Nos acorralaron en un rincón, donde había muchas mujeres, hombre y niños muertos, bañados en sangre. De pronto, comenzaron a golpearnos brutalmente con machetes. Parecían totalmente borrachos. Todos gritábamos. Sentí un fuerte golpe en la cabeza y caí sobre los cuerpos de los muertos. Cayeron otros cuerpos de amigos encima de mí. Empecé a oír ruido de disparos. Después, un silencio total. Tras muchas horas, cuando era de noche, no recuerdo si era el mismo día o el siguiente, tenía frío, pero vivía. Aparté los cuerpos que estaban sobre mí, me levanté y comencé a caminar hasta que llegué a una aldea próxima. Allí me curaron. Estuve mucho tiempo en un hospital. Recuerdo que sangraba mucho” (fig. 19). La ilustración que se acompaña no necesita comentarios. Bibliografía Alvarez L, Cerón JA, López J, González A. Tamaño dentario como discriminante racial. Revista Vasca de Odonto-estomatología. Mayo, 1991.
num. 3. |
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