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Doctor Antonio López-Valverde Centeno,

investigador de la Universidad de Salamanca

Maxillaris. ¿Qué objetivos pretende el proyecto de investigación que usted lidera sobre regeneración ósea por medio de células madre?
Dr. López-Valverde. Los profesionales que participamos en este proyecto de investigación hemos propuesto un determinado modelo experimental. En principio, la intención es demostrar su validez y conseguir que la regeneración ósea sea un 50 por ciento superior a la de otros métodos que no utilizan células madre. Asimismo, pretendemos asentar las bases para, posteriormente, realizar un ensayo clínico en humanos.

Maxillaris. ¿Qué fases y plazos de tiempo se han contemplado en este proyecto?
Dr. López-Valverde. El trabajo arrancó el pasado mes de febrero, ya que la burocracia que rodea a este tipo de estudios ha retrasado su comienzo. Constará de dos fases: la primera se realizará en un modelo experimental animal y la segunda consistirá en un ensayo clínico en humanos.

Maxillaris. ¿Qué resultados prevén obtener?
Dr. López-Valverde. Cuando se emprende un programa de esta envergadura, con el respaldo que lo arropa, no se llega a él de una manera casual o imprevista.
En estos momentos, tenemos la certeza suficiente como para asegurar que se pueden obtener unos resultados regenerativos óseos cercanos o superiores al 50 por ciento en comparación con otros métodos.

Maxillaris. ¿Cuándo cree que se podrán realizar las primeras pruebas en pacientes?
Dr. López-Valverde. Calculamos que el proyecto experimental animal durará unos dos años. Inmediatamente después de finalizar éste, nuestra intención es empezar con el ensayo en humanos aunque, como ya he señalado, la burocracia existente para este tipo de trabajos tendrá la última palabra.

Maxillaris. ¿Cuál es el mayor reto a la hora de intentar regenerar hueso?
Dr. López-Valverde. En mi opinión, la regeneración ósea tiene dos vertientes similares, aunque a la vez muy diferentes entre ellas. Una se refiere a la regeneración ósea en zonas defectuosas, es decir, fracturas, cavidades óseas producidas por diversas patologías e incluso entidades nosológicas que darían lugar a tales carencias. Generalmente, estos aspectos se abordan a través de la cirugía ortopédica.
La otra vertiente, muy diferente, concierne a la regeneración en zonas atróficas, algo muy importante en el campo de la odontoestomatología y la cirugía maxilofacial. Este último aspecto es, hoy en día, uno de los tabúes de la Odontología.

Maxillaris. ¿Qué ventajas aporta el uso de células madre en combinación con un transportador de fosfato tricálcico?
Dr. López-Valverde. El término transportador, o carrier en inglés, lo empleamos para referirnos a una serie de materiales con propiedades osteoconductoras. Se trata de sustancias que proporcionan el andamiaje necesario al entremado celular, para la proliferación y el mantenimiento de sus funciones diferenciadas e incluso de las señales biológicas requeridas para la conservación de la expresión genética específica.
El estroma o armazón del hueso esponjoso está formado, fundamentalmente, por hidroxiapatita. El fosfato tricálcico posee una arquitectura y una composición química muy similar al estroma del hueso humano.
Las matrices tridimensionales usadas en ingeniería tisular ósea han de cumplir una serie de requisitos, tales como la biocompatibilidad, la porosidad, la osteoconductividad, la biogradabilidad adecuada, etcétera. En lo que se refiere al fosfato tricálcico, estas condiciones se han investigado y constatado suficientemente.

Maxillaris. ¿Por qué se integran en este proyecto miembros de otras universidades?
Dr. López-Valverde. Nuestra filosofía investigadora siempre se ha encaminado al estudio multicéntrico. Como dice el refrán: cuatro ojos ven más que dos.
El proyecto en sí es interdepartamental. Intervienen el Departamento de Cirugía, al que pertenezco, y el Servicio de Hematología del Hospital Clínico Universitario de Salamanca. Asimismo, estamos en contacto con universidades y centros de investigación pioneros en biomateriales, tanto nacionales como extranjeras. Así, en España colaboramos con la Universidad Rey Juan Carlos, de Madrid, y la Universidad de Granada.

Maxillaris. Otros proyectos de investigación, nacionales y extranjeros, también pretenden lograr avances en la regeneración ósea. ¿Cuáles son los aspectos diferenciales de su proyecto?
Dr. López-Valverde. La regeneración ósea es actualmente uno de los campos de batalla en el área de la investigación. Por lo tanto, están en marcha multitud de proyectos encaminados a lograrla, para lo que recurren a diferentes sistemas y métodos. Desconozco en profundidad las hipótesis con las que trabajan los demás investigadores, por lo que no puedo extraer diferencias entre sus trabajos y el nuestro.

Maxillaris. ¿Para qué tipo de tratamientos o procedimientos odontológicos se enfocan los avances que se puedan obtener de su proyecto?
Dr. López-Valverde. En estos momentos, la regeneración del hueso es un proceso que se consigue, pero existen situaciones, que nosotros denominamos críticas, en las que la restitutio ad integrum es imposible. En el terreno dental, tanto las periodontitis como la pérdida dentaria se producen junto a un proceso involutivo del hueso soporte –el maxilar o la mandíbula–, que dificulta la rehabilitación en cualquiera de sus formas. Incluso me atrevería a decir que los investigadores dedicados a la regeneración dentaria por medio de células madre, que no siguen esta sistemática tras la pérdida del diente, se encontrarán con un proceso degenerativo óseo, que les resultará un estorbo para regenerar un diente determinado. El crecimiento óseo vertical sería la solución a un sinfín de problemas del campo odontológico.

Maxillaris. Ya se plantea como futuro a corto plazo la regeneración dental a través de células madre. ¿Cuál es su opinión al respecto?
Dr. López-Valverde. Según mis datos, en España no hay ningún equipo investigador dedicado a la regeneración dental. No obstante, sigo de cerca las investigaciones que lidera mundialmente el doctor Paul Sharpe, en Londres.
Considero que los tratamientos odontológicos convencionales quedarán obsoletos en unos años, por lo que habrá que reconsiderar la Odontología tradicional.
Importantes medios de comunicación, tales como la revista Time, ya avanzaron hace unos años como profesiones de futuro la ingeniería de tejidos y la programación de genes, lo que no deja de ser significativo con respecto a la evolución que nos espera.

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