Tras haber visto y fotografiado todas las aves que crían en España y las que nos visitan regularmente, ahora me centro en buscar rarezas

Doctor Juan Sagardía Pradera

  • Ornitólogo y dentista
  • 30 de Abr, 2013

Ornitólogo y dentista

¿Cómo es su dedicación al mundo de la ornitología?
Llevo muchos años observando aves en España. La afición me viene desde que era muy pequeño; con cuatro a cinco años ya me gustaba ver los pájaros, observar sus plumajes, su comportamiento y escuchar sus reclamos. Esta afición fue creciendo poco a poco y desde que finalicé la carrera de Odontología, en el año 2002, he podido dedicarle más tiempo y hacer un trabajo mucho más pormenorizado.
En estos momentos, estoy preparando un libro sobre mis 450 especies de aves fotografiadas en España. Aún no lo he sacado porque me falta un pequeño pájaro marino llamado Mérgulo, que cría en las islas Svalbard, en el Océano Glacial Ártico, y que sólo llega a España con fuertes temporales. Sobre todo en los puertos pesqueros de Galicia, País Vasco y Asturias.

¿Está especializado en algún tipo concreto de ave?
Sí, me gustan especialmente las aves rapaces y más en concreto los halcones. Aunque también hay otros grupos de aves que me apasionan, como son las aves marinas.
Las aves se diferencian en tres tipos: las reproductoras, es decir, las que crían en España; las no rarezas, que son las que no crían en nuestro país pero son regulares en su llegada a España, sobre todo para pasar el invierno, y las rarezas, que son aves que no deberían llegar a España, ya que crían y viven en otras zonas del mundo, pero que de vez en cuando aparecen en nuestro territorio.
Actualmente, soy la persona que más especies de aves ha fotografiado en nuestro país y el cuarto en el ranking de españoles que más especies ha observado en España. Mi trabajo se puede ver en el blog http://birdingspain.blogspot.com. De momento, sólo me centro en nuestro país, por falta de tiempo, mientras que otros compañeros salen habitualmente al extranjero. Van a Costa Rica, Tailandia, Filipinas, África, etcétera.
Tras haber visto todas las aves que crían en España o las que nos visitan regularmente, ahora estoy más centrado en la búsqueda de rarezas. Se trata de pájaros que aparecen en nuestro país por distintos fenómenos. Existe la migración inversa, es decir, cuando confunden el rumbo y en lugar de ir hacia el Sur van hacia el Norte, o viceversa; los desplazamientos ocasionados por fuertes vientos o huracanes, que sacan a las aves de sus rutas migratorias, y la migración asistida, que se produce cuando, por ejemplo, el pájaro se posa en un barco que cruza el Atlántico o llega enjaulado y aquí le sueltan o se escapa.
A principios de 2008, vimos en Tenerife una Garceta tricolor, un ave americana que había llegado después de verse desplazada por los huracanes que azotaron Norteamérica en octubre. Algunas de estas aves raras reconducen su camino y logran regresar a su ruta, pero muchas otras no consiguen volver nunca. La garceta que vimos en Tenerife murió después de ocho meses.

Sabemos que tiene predilección por Lanzarote para sus observaciones. ¿Por qué esta isla?
Es donde realmente empezó mi afición de una manera más seria. Tras terminar la carrera en Madrid, me fui a trabajar como dentista a Lanzarote, porque mi mujer es de esta isla. Allí descubrí que es una zona estupenda para observar aves, sobre todo para las denominadas raras. Tengo un blog sobre las especies vistas en esta pequeña isla (http://birdinglanzarote.blogspot.com). Los pájaros que migran hacia África pueden verse sorprendidos por vientos del Este o el Sudeste y caen en Lanzarote o Fuerteventura.
En los meses de septiembre y octubre, se pueden ver muchas especies limícolas, que son unos pequeños pájaros que picotean las arenas de la costa. No obstante, en estos momentos estoy muy centrado en las aves marinas. He creado la empresa Lanzarote Pelagic, con la que organizamos salidas en barco hasta el Banco de La Concepción, que está a 90 kilómetros de distancia al Noreste de Lanzarote, para observar aves marinas y cetáceos. En este lugar hay una montaña submarina y pasamos de 2.500 metros de profundidad a 120, por lo que se generan muchas corrientes marinas y hay una gran cantidad de nutrientes originados por los afloramientos de aguas profundas, lo que atrae a muchas especies de aves y cetáceos y de vez en cuando alguna rareza. En esta empresa me acompaña mi socio, Daniel López Velasco, que es un ornitólogo profesional excelente; yo diría que es el mejor ornitólogo de campo y de España que conozco.
En nuestras excursiones, de dos días completos, aseguramos la observación de tres especies prácticamente imposibles de ver en España fuera de las aguas de Canarias: el Paiño de Madeira, el Paiño Pechialbo y el Petrel de Bulwer, pero nuestro principal objetivo es encontrar alguna rareza. El año pasado encontramos un pájaro de la Antártida: el Paiño Ventrinegro, que fue el primer registro para España, el segundo en el Paleártico Occidental (Europa, Norte de África y Oriente Próximo) –la primera cita fue unos meses antes en la isla de Madeira– y el quinto en el hemisferio Norte. Asimismo, hemos encontrado tres ejemplares de Págalo Polar, que también es de la Antártida y fueron los primeros registros de esta especie en España y Europa. El Banco de La Concepción es una zona estupenda, pero se conoce poco de las aves que lo visitan. La Sociedad Española de Ornitología (SEO/Birdlife) había hecho anteriormente estudios en transepto, es decir, con el barco en movimiento de un lado a otro, pero noso­tros los hemos realizado con atrayentes, esto es, lanzando al mar bloques de pescado triturado y congelado con el fin de atraer a las aves y ver todo el potencial del lugar. En este sentido nos consideramos pioneros.
Lanzarote tiene un significado especial en mi trayectoria; no obstante, para llegar a las 450 especies observadas he tenido que recorrerme toda España: la zona del Estrecho de Gibraltar, Ceuta, Delta del Ebro, la isla de La Cabrera, la cornisa cantábrica, la meseta, los Pirineos, etcétera.

¿Cómo se organiza una observación de aves?
En estos momentos, hay varias páginas web en España que informan de dónde se pueden encontrar determinadas especies. De aves raras fundamentalmente hay dos portales muy buenos: www.rarebirdspain.net y www.reservoirbirds.com, del cual soy corresponsal; ambos informan de los registros (citas) de pájaros que se van encontrando. Se detallan las coordenadas del lugar exacto de la observación y el seguimiento es prácticamente diario. Disponer de páginas web de este tipo es una gran ayuda; sin embargo, lo que realmente me gusta es la búsqueda del ave, mucho más que ir a ver algo que otra persona ha encontrado.
Para buscar pájaros es fundamental conocer los pasos migratorios de cada una de las especies. Los meses de septiembre, octubre, marzo, abril y mayo son especialmente buenos, ya que es cuando las aves más se desplazan en sus movimientos migratorios en busca de alimento. Los que ya llevamos muchos años en esto conocemos los lugares a los que los pájaros tienen más querencia. Valladolid no es una zona especialmente buena para buscar rarezas, está en el centro de la Península y no es lugar de paso, pero aún así sí he tenido la suerte de ver algunas aves raras. En cualquier caso, los mejores sitios para las rarezas están en la costa: Galicia, Asturias, el Delta del Ebro, la zona del Estrecho de Gibraltar, Canarias y, muy especialmente, la isla de La Cabrera. 

¿Siempre viaja acompañado de su cámara fotográfica? 
Sí, no puede faltar. El incremento espectacular de la afición a la ornitología se ha producido en buena parte por el auge de la fotografía digital. Mucha gente sale al campo a fotografiar pájaros sólo por el hecho de obtener una imagen bonita. Mi caso es el contrario: la fotografía me gusta mucho, pero la entiendo y la utilizo como una herramienta que me ayuda a identificar la especie y es testimonio del registro.

¿Si no hay foto, puede haber quien invente una cita? 
Por lo general no. Lo que sucede algunas veces son errores de identificación, dando lugar a las confusiones. Sí es cierto que, sobre todo cuando son rarezas, es aconsejable dejar testimonio de lo observado mediante una fotografía. He tenido la gran suerte de encontrar tres especies de aves que eran primera cita en España, es decir, era la primera vez que se veían en nuestro país: uno fue un Bobolink (Charlatán en castellaño), que es un paseriforme americano que descubrí en octubre de 2010 en Lanzarote; otro fue un Escribano Ceniciento, que es un paseriforme del Europa de Este, al que hallé en mayo de 2011 en la isla de La Cabrera, y el último fue un Paiño Ventrinegro, que es un ave marina originaria de la Antártida y que descubrí en Lanzarote en septiembre de 2011. También he encontrado algunas especies que eran la primera vez que se registraban en Canarias, tales como el Bisbita de Hogdson, originaría de Asia, y la Curruca Zarcerilla, del Norte de Europa.

¿Qué hace falta para ser un buen ornitólogo?
Muchas horas de estudio y muchas horas de campo y de observación. A los pájaros se los conoce observándolos, analizándolos, estudiando sus diferentes plumaje, sus hábitos, etcétera.
Hay muchísimas aves parecidas y ni siquiera los ornitólogos más experimentados acertamos siempre en las identificaciones. Por ejemplo, el Mosquitero Bilistado y el Mosquitero de Hume son dos especies de pájaros originarias de Asia que ocasionalmente aparecen en España. Físicamente son muy parecidas y únicamente se las diferencia con seguridad por su reclamo.
En mi caso particular, para estar al día de las posibles rarezas que pueden llegar a España sigo mucho los registros que van saliendo en Irlanda o Inglaterra. Si veo que hay una entrada muy fuerte de un tipo de ave en estos países, ya intuyo que en uno o dos meses puede llegar algún ejemplar a España. Los pájaros siempre tienen tendencia a emigrar rumbo Sur.

Dentro de las rarezas, ¿hay algún ave que quiera ver y no lo haya conseguido?
Sí, la Reinita Trepadora, que es un pequeño pájaro originario de Norteamérica y del que en España únicamente hay un registro homologado. Este pájaro me ha fallado incluso en Estados Unidos, en varios viajes que he realizado. Nunca puedes cegarte en salir a buscar sólo aves raras. Lo más probable es no encontrar nada. Uno de mis últimos objetivos cumplidos no ha sido un ave rara sino una reproductora que cría en España: el Avetoro, que es una especie de garza que suele esconderse en lo mas profundo del carrizal. A priori, es un pájaro fácil de localizar, pero me costó muchísimo. Salí siete u ocho veces a buscarla, pero no daba con ella. Finalmente la hallé en Fuerteventura, en una salida al campo que hice para observar un Calamoncillo Africano.

¿Hay profesionales que vivan exclusivamente de su labor ornitológica?
Sí, pero no muchos. Mi socio en la empresa de Lanzarote, Daniel López Velasco, es profesional. Él es médico psiquiatra, pero al mes de empezar la residencia lo dejó todo por los pájaros y actualmente trabaja como guía ornitológico. De los diez ornitólogos de España con más aves registradas, sólo dos viven de esto.

Sin embargo, ¿hay mucha afición?
Muchísima. Las páginas web de ornitología están en constante actualización porque la gente documenta sus registros y sus fotografías. La Sociedad Española de Ornitología se encarga de hacer la lista oficial de las aves registradas en España. Hay comités para cada categoría de ave, que son los que certifican que una cita es correcta.
Como decía, la fotografía digital ha propiciado que se incremente la afición, pero es cierto que en los niveles superiores no somos tantos.
El español con más especies observadas, según la lista SEO/Birdlife,  tiene 463 y yo estoy en cuarto lugar con 448 registros. En estos niveles es muy complicado subir posiciones. Tengo registros de todas las especies que crían en España y todas excepto una de las no rarezas, así que para subir puestos deberían aparecer más rarezas y que los que van por delante de mi en el ranking no las vieran; algo que es tremendamente complicado.
No obstante, mi afán no es escalar posiciones en una determinada lista, sino ver rarezas para saber de ellas. Las últimas que he he observado han sido una Gaviota de Bonaparte, originaria de América, que encontré en Bilbao, y una Tarabilla Oriental, una pequeña ave del mar Caspio que observé en el Delta del Ebro.

¿Tiene algún ave favorita?
Me encantan muchas, pero sobre todo tengo predilección por los halcones. El Halcón Tagarote es mi favorito; sobre él he realizado un libro y un blog http://halcontagarote.blogspot.com. Es un ave protegida que me fascina. He podido fotografiarla y anillarla para un estudio sobre sus desplazamientos entre las islas Canarias.

¿Hay protección de las aves?
Sí. Prácticamente todas las aves están protegidas, sobre todo las que están en peligro de extinción. Para poder fotografiarlas hay que pedir permisos a las autoridades autonómicas y no siempre los conceden. Después hay que pasar un informe de lo observado y fotografiado.
En tierra hay espacios muy protegidos, como puede ser el Parque Nacional de Doñana. La estación biológica de este enclave nunca informa de las especies que pasan por allí. Alega que lo hace por protección.
El cuidado del espacio terrestre no se da en igual medida en el mar. En España, hasta hace no mucho, no teníamos cultura de observar aves marinas. Salidas como las que organizamos en Lanzarote, a 90 kilómetros de distancia, no las hace nadie. Además, es complicado proteger zonas marítimas por la presencia de aves, porque los intereses de la industria pesquera son muy importantes.


¿Se nota el cambio climático?
Sí, hay muchas especies que antes se desplazaban a África y ahora ya no bajan tan al Sur. Hemos observado que muchas especies de patos del Norte de Europa, que antes pasaban el invierno en España, ahora se quedan en el Sur de Francia. Según el tiempo meteorológico de cada año, puede aparecer unas especies u otras en nuestro país.

¿España es buena zona para observar rarezas?
Sí. Los fenómenos meteorológicos puntuales influyen mucho en la aparición de rarezas. En las Azores se registran muchas especies norteamericanas, porque los fuertes vientos las barren de sus rutas y las meten en el Atlántico. En España, estas especies pueden aparecer en las costas de Galicia o Asturias y en Canarias. En cambio, para encontrar especies del Este el mejor sitio en España es la isla de La Cabrera, seguida del litoral catalán.
Otros factores para la aparición de aves raras son, como decíamos, la migración inversa o la migración asistida. Las aves se orientan por el magnetismo de la Tierra y por las estrellas pero, si su mecanismo de orientación falla, puede producirse el cambio de rumbo. Hay registros de aves africanas en Finlandia. También tenemos casos de especies no migratorias que de repente aparecen fuera de su zona habitual. Hace poco encontré en Barcelona un Herrerillo de la subespecie africana, que cría en Ceuta y Canarias; esta especie no se desplaza, por lo seguramente tuvo que llegar asistida. Asimismo, hemos constatado comportamientos inexplicables de las aves. He conocido el caso de una Gaviota Argentéa americana, que pude observar y fotografiar el año pasado, que desde hace seis o siete años aparece en los meses de invierno en la playa de Nemiña, en Galicia, y desaparece en primavera. Seguramente regrese a su zona de cría en Norteamérica.
Valladolid no es una de las mejores zonas para encontrar y observar aves raras, pero he tenido la suerte de encontrar algunas: un Avefría social, originaria de Kazajistán y el extremo Sur de Rusia, que está en serio peligro de extinción, y un Halcón Sacre, que era un ejemplar que nació en Hungría y que portaba un transmisor GPS. Unos meses después este mismo halcón fue encontrado muerto en Mauritania.

¿Hay aves que portan sistemas GPS de seguimiento?
Sí, se ha empezado a hacer recientemente. Lo normal para el seguimiento de un ejemplar es el anillamiento, en el que figura un número de registro. Es útil porque nos permite saber los desplazamientos del pájaro, siempre y cuando logremos localizarlo. Los sistemas de transmisión vía satélite son muy caros, pero sirven para conocer con detalle las rutas migratorias de determinadas especies, sobre todo las que están en peligro de extinción o tienen una protección especial. Gracias a estos sistemas, se ha podido constatar que las aves viajan mucho de noche, sobre todo lo hacen para orientarse con las estrellas, con el magnetismo de la Tierra, y para evitar el ataque de los depredadores.
 
¿Se respeta el ave durante la observación?
Los españoles no tienen demasiada buena fama en cuanto a su comportamiento cuando observan un ave. Cada vez hay más “ornitólogo digital”, que es aquel que sólo quiere la foto y le da igual el pájaro.
Inglaterra e Irlanda son los países de referencia en ornitología. El número de aficionados en estos países triplica al de España, pero su respeto es enorme. Cuando allí aparece un pájaro raro, se pueden dar cita dos mil o tres mil personas, por lo que se nombra un coordinador que organiza la observación; incluso se establece una distancia mínima de protección. En España no tenemos esa cultura, hay personas que se acercan mucho y hasta llegan a levantar el pájaro. Entre los ornitólogos experimentados esto no sucede.


¿Cómo es el trabajo de estudio?
Me gusta mucho salir al campo, pero también me apasiona hacer estudios de plumaje. Por ejemplo, un Águila Imperial no consigue su plumaje definitivo hasta que cumple cinco años; tiene cambios continuos. Muchas veces podemos confundir la especie si no tenemos en cuenta las variaciones de plumaje. Es un terreno complicado que exige mucho estudio y observación y, en muchas ocasiones, preguntar a los que saben más. Todos podemos equivocarnos cuando identificamos una especie. Personalmente, me comunico frecuentemente con compañeros de Estados Unidos o el Norte de Europa para hacer consultas.

¿En qué le ha servido la ornitología para su práctica clínica?
La técnica fotográfica que he adquirido con las aves me ha sido muy útil para las fotos que hago de mis tratamientos dentales. Mi dedicación clínica se centra fundamentalmente en la endodoncia, –tengo un blog sobre mis trabajos: http://tratamientodeconductos.blogspot.com– y la perfección que busco con las aves también se refleja en los tratamientos en los pacientes. Otros aspectos comunes a mis dos dedicaciones son la paciencia y la perspectiva tridimensional.

¿Cómo es la práctica odontológica en Valladolid?
Supongo que como en el resto de España: cada vez hay más competencia. No obstante, al dedicarme casi exclusivamente a la endodoncia he de reconocer que no hay tantos compañeros que se decanten por este terreno. Me considero un afortunado porque tengo la suerte de trabajar al lado del doctor Javier Sola Alonso, al que considero uno de los grandes dentistas de nuestro país. El acabado estético de sus tratamientos es espectacular. De momento, me siento muy a gusto en Valladolid y no tengo planes de moverme, aunque estoy seguro de que, a largo plazo, mi mujer querrá volver a Lanzarote.

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