estudiante de cuarto de Odontología y ganadora del premio al mejor póster en el congreso Hong Kong IDEAS 2015

Alexandra Helm

  • 07 de Ene, 2016

¿Por qué elaboró un póster para presentar en un congreso de Hong Kong?
Desde que empecé la carrera me llamó bastante la atención todo lo relacionado con la investigación y la docencia, pero no fue hasta el tercer curso cuando me lo tomé más en serio implicándome en algo concreto. Yo era consciente de que todavía no tenía capacidad clínica para poder investigar con pacientes, haciendo ensayos clínicos o con casos control, pero eso no me impidió adentrarme en el ámbito de la investigación. 
Hablé con mi tutor de la carrera, que es el doctor Germán Esparza, y él me apoyó totalmente y se puso a mi disposición para ayudarme. El doctor Esparza fue mi profesor de medicina oral en tercero y con él conocí una asignatura que me gusta mucho y a la que tengo un cariño especial.
El doctor Esparza me aconsejó que hiciera un estudio sobre la prevalencia de las lesiones orales, porque a la Facultad de Odontología de la Complutense se derivan todo tipo de casos de medicina oral. Basé el póster en los datos que tenemos en la facultad desde el año 1989 hasta 2012, con más de 2.200 pacientes, pero además hice una comparativa internacional. Mi tutor me aconsejó que, junto al análisis de la evolución de nuestros datos, también los comparara con los de estudios que se han realizado en otros lugares, incluyendo Hong Kong que es donde iba a exponer. 
 
¿Qué conclusión se extrae cuando se analiza su póster?
En España, el problema más habitual es el liquen oral, que es el tipo de lesión más prevalente en prácticamente todo el mundo. Las lesiones orales tienen una gran importancia para los profesionales y los pacientes, pero en la investigación para el póster descubrí que hay pocos estudios que analicen su prevalencia y, además, no hay una uniformidad en su estructura. Hay investigaciones que acotan los perfiles de los pacientes o los rangos de edad, pero en otros casos no es así; por ejemplo, en la Complutense tenemos todos los datos de los pacientes pero no los diferenciamos por grupos. Así pues, entre las conclusiones de mi póster está la idea de que sería adecuado hacer un estudio sólo con datos comparables, para poder extraer unos resultados definitivos y concluyentes. 
 
¿Qué tiempo le llevó elaborar este póster?
El póster empecé a planteármelo en el mes de mayo, al conocer que coincidiendo con mis vacaciones de agosto en Hong Kong se celebraría un congreso en esta ciudad: el Hong Kong International Dental Expo and Symposium (HK IDEAS). Como soy bastante lanzada, se lo comenté inmediatamente al doctor Esparza y él me dio su visto bueno indicándome que una semana debía preparar un abstract. Así lo hice, y desde mayo hasta agosto estuve trabajando en el póster buscando bibliografía, analizando los datos de la Complutense, comparándolos con otros estudios, etcétera.
 
¿Por qué eligió exponer en Hong Kong?
Mi padre reside en Hong Kong y viajo a esta ciudad todos los años en verano, así que tengo una relación muy estrecha con China y con gran parte de Asia. Como tengo interés en investigar y profundizar en la docencia, consideré que tenía que aprovechar la oportunidad de estar en Hong Kong para contribuir de alguna manera al conocimiento odontológico. 
El HK IDEAS es un congreso internacional en el que se tratan muchas temáticas, lo que hace que no se limiten los pósteres a un aspecto concreto de la Odontología. De todos los propuestos se seleccionaron 30, que son los que finalmente se expusieron. Este congreso dura tres días y su estructura es muy similar a la que solemos ver en España. Los pósteres se expusieron en la primera jornada y ese mismo día el comité científico del congreso los evaluó –allí no se defienden por los autores– y designaron los mejores. Todo fue muy rápido: expuse el póster, lo evaluaron y decidieron que era el ganador. 
 
¿Era su primera participación activa en un congreso?
Exponiendo sí, porque en España había asistido a otros congresos pero sólo como oyente. El hecho de que mi primer póster haya obtenido un primer premio en un congreso internacional me anima mucho y espero que algún día pueda participar activamente en alguna reunión en España, aunque es cierto que los congresos suelen celebrarse durante los meses de las clases y las temáticas suelen ser menos genéricas.
 
¿Hacia qué ámbito desea enfocar su carrera odontológica cuando finalice el grado?
Me gustan muchas facetas de la Odontología y aún no tengo un bagaje clínico que me permita saber exactamente a qué disciplina me voy a dedicar. Sí es cierto que la docencia es un mundo que me atrae bastante y me encantaría poder desarrollar una labor académica en el futuro, compaginando la investigación y la enseñanza. La experiencia del póster en cuanto a investigación me ha gustado mucho y creo que me sentiría cómoda en ese terreno. De hecho, cuando llegue a quinto me gustaría ser becaria de algún departamento de la Facultad de Odontología para poder desarrollar esta faceta.
Considero que de una u otra manera los estudiantes debemos implicarnos. En mi caso, este año me he presentado como representante de alumnos del Departamento IV, que es de ortodoncia, odontopediatría y odontología preventiva. 
 
¿Es habitual entre sus compañeros ese interés por la investigación o la docencia?
No, no es frecuente. Considero que el perfil mayoritario entre los estudiantes de Odontología es el del alumno pasivo. Lo más habitual es que el estudiante asista a clase, coja sus apuntes, estudie y se prepare los exámenes. Por otra parte, como contrapunto a ese perfil mayoritario, hay alumnos que tienen interés en desarrollar un papel activo en la facultad. Este último sería mi caso: por ejemplo, formo parte de la Asociación de Estudiantes de Odontología de la Universidad Complutense, porque me atrae implicarme en actividades como los talleres de higiene, la preparación de nuestro congreso, etcétera. 
 
A su juicio, ¿se debe fomentar esa implicación?
Sería muy positivo. Hay personas que por su carácter ya se implican más que otras o que tienen unos intereses que van más allá de aprobar los exámenes. Sí creo que la facultad debería explicar a los alumnos que, dentro de nuestra formación como odontólogos, hay más salidas laborales además del trabajo en una clínica privada. Veo que muchos compañeros no se plantean otros caminos, bien porque los desconocen o bien porque ellos mismos se limitan. Es perfectamente respetable que todos tus objetivos pasen por trabajar en una clínica dental, pero en los tiempos que corren al menos hay que saber que existen otras alternativas. 
En mi caso, me encantaría poder dedicarme a la docencia y la investigación, compaginándolo con el trabajo clínico. Una de las cosas más gratificantes de nuestra profesión es el trato con los pacientes y eso no me gustaría perdérmelo. 
 
Nos comenta que va a Hong Kong y otras zonas de Asia con asiduidad. ¿Ha podido apreciar algunas diferencias entre la Odontología de allí y la de aquí?
Sólo tengo como referencia el congreso de Hong Kong al que asistí, pero me gustó mucho su internacionalización. El comité científico de esta reunión está formado por profesores de la Universidad de Hong Kong, que es la segunda más importante del mundo, y son doctores con perfiles muy internacionales, porque muchos de ellos se forman fuera de China. Hoy mucha gente piensa que los asiáticos, o los chinos en concreto, tienen la mente cerrada y sólo representan lo tradicional, pero es justo lo contrario. 
 
¿Su objetivo es trabajar en España?
No sé aún dónde residiré en el futuro. Nací en Madrid, pero con dos años mi familia se marchó a Reino Unido, donde viví hasta los 12 años; de hecho, mi nacionalidad es británica. No descarto trabajar en cualquier parte del mundo. Viajo todos los años a Asia y es un continente que me atrae mucho.
 
¿Por qué quiso ser dentista?
Fue una decisión totalmente vocacional. En mi familia no hay antecedentes en esta profesión ni en ninguna otra sanitaria, pero desde pequeña siempre tuve la idea de dedicarme a ayudar a otras personas y curarlas de sus enfermedades. Mi firme vocación sorprendió bastante a mi familia, pero lo aceptaron y me apoyan en todo. 
De entre las carreras sanitarias elegí la de Odontología porque su área de conocimiento es  concreta y limitada. Además, me gustaba mucho el ejercicio independiente que hacían los odontólogos, trabajando con sus pacientes en sus propias clínicas. Hoy sé que este modelo de trabajo ya no es el más frecuente entre los jóvenes y que esa independencia se está perdiendo en algunos casos, pero aún así no me arrepiento de la elección. 
Una vez me decidí por la Odontología, elegí estudiar en la Universidad Complutense de Madrid porque a todos los que pregunté me dijeron que era la mejor de España. Yo tenía claro que quería una institución pública, y quería la mejor. Es difícil entrar, pero todo esfuerzo tiene su recompensa. Además, los precios que manejan las privadas se me hacían totalmente inviables. 
 
¿Cuándo supo que la Odontología de hoy es diferente a lo que pensaba en un principio?
Los cambios que ha vivido la Odontología los conocí una vez dentro de la carrera. Es lo habitual para los que carecemos de familiares o de amistades en esta profesión. Al poco de entrar en la carrera, empecé a escuchar a profesores y compañeros alertando a los nuevos alumnos de que esto no era ya una profesión con salidas laborales garantizadas. Pese a esto, yo seguí porque estaba convencida de mi vocación. 
Toda información es positiva para saber cómo es el panorama laboral al que nos tenemos que enfrentar los nuevos egresados pero, junto con todos los datos que nos dicen que es difícil trabajar como clínico, sería bueno que también se nos informaran de otras salidas laborales.
 
¿Es la incertidumbre laboral la principal preocupación de los estudiantes con respecto a su futuro?
A casi todos nos invade la incertidumbre de no saber a qué nos vamos a dedicar el día de mañana. Cuando pasas el ecuador de la carrera la mayoría de los estudiantes pensamos que al finalizar el grado deberíamos especializarnos en un área concreta, pero tenemos muchas dudas con respecto a qué camino tomar, cómo financiar esa formación posgraduada, qué criterios seguir para elegir la universidad, la conveniencia o no de trabajar previamente como generalista, etcétera. Todos los profesores o amigos nos dicen que el futuro está en la especialización, porque en un panorama de plétora la única forma de trabajar es diferenciándote de tu competencia, pero no vale cualquier curso de especialización, hay aspectos de prestigio o de financiación que se deben valorar mucho.
Bajo mi punto de vista, vamos hacia un modelo en el que prima la formación superespecializada, pero esto se está haciendo a costa de valorar cada vez menos las cualidades humanas del profesional. Las notas y donde hayas estudiado importan mucho más que lo que tú puedes aportar en el lado humano o tus cualidades para tener un buen trato con el paciente.
 
¿Hay preocupación en torno a la emigración de los odontólogos españoles?
Es un tema que forma parte de las conversaciones de los estudiantes. En este asunto hay que diferenciar mucho entre los alumnos que tienen familiares dentistas con clínica propia y los que no. Los primeros se preo­cupan de estudiar y formarse bien, pero con la tranquilidad de tener el trabajo asegurado. Para los que no disfrutamos de esas circunstancias, el panorama es más incierto y la emigración puede ser una salida.  
Hoy los jóvenes tenemos la mente abierta y la capacidad de adaptarnos a diferentes circunstancias, pero es cierto que la emigración produce inseguridad en muchos casos, porque no se quiere estar lejos de la familia o los amigos o porque hay mucha gente que no se maneja bien en otros idiomas. Esta inseguridad te puede llevar a incluso dudar de tu formación como odontólogo. 
En mi caso particular, la emigración quizá no sea tan dura como para otras personas. Mi gran afición es viajar y todo lo que ahorro de mi trabajo como profesora de inglés lo destino a viajar, porque es una inversión que siempre te reporta algo. He visitado países asiáticos como Singapur, China o Japón, pero también europeos y americanos. Es cierto que viajar de vacaciones no es igual a emigrar por necesidad, pero tengo un perfil cosmopolita que hace que me atraigan mucho otras culturas. 

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