Doctor Rafael Martínez de Fuentes, presidente del VI Congreso Nacional de la SOCE

  • 27 de Oct, 2017

Usted presidió en 2015 la reunión de la SEPES en Sevilla y actualmente está organizando el congreso de la SOCE, que tendrá lugar en la capital hispalense los días 19 y 20 de enero. ¿Por qué se ha implicado en este proyecto?
Por dos razones: por un lado, porque estoy convencido de que la Odontología de hoy está influenciada decisivamente por las nuevas tecnologías, que ya no son el futuro sino el presente; por otro lado, me he implicado en este proyecto de la SOCE atendiendo a la petición que me hizo su presidente, el doctor Manuel Gómez, para que organizara un encuentro diferente y ante todo muy práctico.
La SOCE es una sociedad científica pequeña, con pocos medios y sin socios. Estas condiciones hacen que el proyecto de un congreso sea complejo. Cuando se me formuló la propuesta de presidirlo, recurrí a las mismas personas que me apoyaron cuando organicé SEPES Sevilla: fundamentalmente a los doctores Jaime Gil y Guillermo Pradíes (este último es el presidente del comité científico); a mi grupo de la Universidad de Sevilla y al Consejo Andaluz de Dentistas, cuyo presidente, el doctor Luis Cáceres, es el presidente de honor de SOCE Sevilla. Por supuesto, también se lo comenté a los profesores de Prótesis de toda España en nuestra reunión anual. Todas las respuestas fueron positivas y con esta confianza le confirmé al doctor Gómez mi voluntad de hacerme cargo de este congreso.

Se presenta como un congreso diferente en el que tendrá más peso la práctica que la teoría. ¿Por qué?
El modelo de congreso con conferencias magistrales en las que unos compañeros exponen lo bien que trabajan puede ser válido en algunas áreas, pero en un marco de tecnología digital el asistente lo que quiere es tener acceso a ella, probarla y practicar. Lo interesante es ver todo lo nuevo y palparlo. En la IDS, por ejemplo, se tiene mucho acceso a la tecnología y constantemente se ofrecen talleres para que los profesionales podamos probarla, algo similar queremos desarrollar en Sevilla.
La tecnología llega de la mano de la industria y su protagonismo en el congreso de la SOCE debe ser mayúsculo. Hoy ya tenemos 20 compañías que serán nuestros patrocinadores principales. Es una cifra estupenda y están todas las firmas importantes de desarrollo digital. El precio de los stands es muy económico porque también les solicitamos que organicen un taller gratuito de una hora y media y propongan un ponente que ellos elijan para el programa principal. Sabemos que las empresas hacen un esfuerzo considerable por apoyarnos y queremos compensarlo adecuadamente.
En SOCE Sevilla la organización ha elaborado una lista de posibles ponentes, pero son las empresas quienes tienen la última palabra de su elección. Nosotros no imponemos una serie de nombres y luego pedimos a las empresas que cubran los gastos. Estamos muy satisfechos porque incluso ha habido coincidencia de criterios; por ejemplo, nosotros queríamos que viniera el doctor Josef Kunkela y Dentsply Sirona lo ha conseguido. Este profesional tendrá una sesión de hora y media y se encargará de inaugurar el congreso.

¿Habrá entonces un total de 20 empresas colaboradoras en el congreso?
Estas firmas son nuestros sponsors principales, pero la demanda está siendo tan alta que hemos abierto un tipo de patrocinio “plata”, con el cual se participa mediante un taller pero sin stand ni ponente. La exposición comercial tiene un espacio que no podemos sobreexplotar y el programa principal no se puede desbordar. Sin embargo, sí nos parece interesante abrir un poco más la mano en lo referente a los talleres, porque hay propuestas tecnológicas muy interesantes. Este congreso de la SOCE está pensado para la satisfacción de los profesionales y las empresas.

¿Qué idea se quiere transmitir a los congresistas?
Tenemos que olvidarnos de hablar de Odontología digital en tiempo futuro, porque sabemos que forma parte del presente. Generalmente, quien no quiere verlo así es porque no entiende la tecnología. Hoy quien critica al CAD-CAM suele ser el mismo que desconfía de las redes sociales. Si no hay una mentalidad digital es difícil adaptarse a las novedades en esta área, pero eso no quiere decir que no tengan grandes ventajas y que la evolución de la Odontología vaya por este camino.

¿Se trata de una cuestión generacional?
Desde luego, es innegable que a una persona de mi generación le suele costar mucho más incorporarse a las nuevas tecnologías que a los más jóvenes. Cuando a mis alumnos de la Facultad de Sevilla les explico un proceso digital ellos lo entienden casi inmediatamente y se ponen a practicar; en cambio, mi asimilación es algo más lenta, pero esta dificultad la suplo con interés y tiempo de práctica. La curva de aprendizaje no es igual en un nativo digital que en uno que no lo es.
Cuando se observan reticencias hacia lo digital, el principal motivo reside en que no se ha perdido aún el miedo a utilizarla. A todos nos da miedo lo desconocido. Tras realizar un curso de implantes con el profesor Bränemark, en el año 91, el doctor Gabriel Fernández Calderón me dio la oportunidad de poner este conocimiento en práctica en un curso de su consulta. Muchos compañeros desconfiaban de ellos, pero lo decían porque ellos no sabían colocarlos.
Las ventajas del escaneado digital o de la elaboración de una corona en una hora son innegables, tanto para el paciente como para el profesional. Por supuesto que la tecnología aún debe mejorar, y sin duda lo hará, pero para eso también hay que organizar eventos en los que esa tecnología encuentre difusión y se resuelvan las dudas de los profesionales.

¿Cómo sabe el profesional qué tecnología le conviene?
Nuestro papel como organizadores del congreso es mostrar la máxima variedad posible y que cada profesional pruebe y conozca aquello que cree que mejor puede encajar en sus necesidades. Esperamos una importante afluencia de gente, pero consideramos que todos los asistentes deberían poder hacer, al menos, un taller. Veremos nuevos escáneres, scan bodies, gafas de realidad virtual, etcétera. Cuando el profesional observe la oferta podrá elegir la tecnología que más le conviene.
Este congreso se ha planteado para que el profesional abra los ojos y estoy seguro de que muchos de ellos pensarán en adquirir esta nueva tecnología; de hecho, muchos materializarán la compra en Expodental.

¿Qué ponentes destacaría dentro del programa previsto por la organización?
Los doctores Josef Kunkela, Ali Tahmaseb, Carlos Repullo, Rui Falacho, Pablo Ramírez, Pablo Pavón, Jacobo Somoza, Juanjo Iturralde, Jesús López Vilagrán, los hermanos Mulas, Araceli Martínez, Esteban Xam Mar, Pedro Perales, José Luis Sanchez, Antonio Bowen, Carlos Rodado, etcétera.
En cuanto a las áreas odontológicas, habrá de todo: endodoncia, cirugía guiada, prótesis, ortodoncia... No se va a renunciar a nada porque se trata de verlo todo. Los profesionales saben perfectamente sus necesidades concretas y eso les lleva a buscar las mejores soluciones posibles.

¿Sigue habiendo ciertas reticencias por el coste de la tecnología?
El coste es un factor importante, pero pienso que lo más difícil es saber elegir la tecnología. Todos tenemos unas necesidades determinadas, pero no sabemos exactamente qué producto tecnológico puede cubrirlas. No todos los escáneres son iguales, ni todos los equipos CAD-CAM, ni todas las gafas de realidad virtual, ni todos los tipos de archivos... Es complicado saber qué tecnología encaja perfectamente con nuestras necesidades.
Cuando se compra este tipo de tecnología no se hace revisando únicamente un catálogo, sino que se requiere asesoramiento. Hay que hablar mucho con los comerciales de las empresas para que nos expliquen y resuelvan todas las dudas. Por esta razón, todas las pausas-café del congreso se harán en la exposición comercial, que es una zona de tránsito obligado para llegar a la sala de conferencias.

¿Qué volumen de asistentes se espera?
Confiamos en llegar a los 500 profesionales. Mi compromiso con la SOCE es superar los 200, pero por mi experiencia de otros congresos ya sé que estaremos cerca de los 500 asistentes. Tenemos el apoyo de las empresas, las universidades, el Consejo Andaluz de Dentistas... Esta cifra del medio millar de profesionales es realista, pero tampoco queremos morir de éxito. Este congreso debe ser de gran utilidad y los talleres son fundamentales; por lo tanto, en cuanto lleguemos a la cifra tope, próxima a 500 personas, cerraremos las inscripciones para que no se desborde. Empezaremos a las 12 horas del viernes, para dar tiempo a viajar ese mismo día, y el sábado concluiremos a las 19 horas, para también dejar margen para el regreso.

¿Qué otras novedades se incluyen en el congreso?
Queremos introducir también un aspecto de innovación en las comunicaciones. Esta vez, este habitual concurso se centrará en los pósteres digitales, no existiendo la categoría de comunicación oral. Los interesados nos deben enviar el resumen del trabajo y el póster y con todos ellos elaboraremos una revista digital –para sus créditos les vale como trabajo publicado, que tiene mucho más valor que un trabajo presentado–. No obstante, en la exposición sólo se mostrarán los pósteres digitales de los finalistas, para que todos los que tienen una calidad extra tengan su protagonismo.

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