Doctor Guillermo Pradíes Ramiro, presidente del Comité Científico del 4 Congreso Bienal COEM

  • 04 de Oct, 2018


Este año el Congreso Bienal COEM se estructura en cuatro apartados: área científica, mesas redondas, programa 360o y proyección 3D. ¿Con qué pretensión ha trabajado el comité científico a la hora de confeccionar esta oferta multidisciplinar?

El objetivo es cubrir en un único congreso todas las posibles necesidades científicas, profesionales e incluso diría que lúdicas de los asistentes. Todo el mundo dispondrá de uno o varios espacios, algunos de ellos a la vez, en los que le apetecerá estar. El asistente tendrá la sensación de encontrarse en un restaurante de tres estrellas Michelin, delante de una carta irresistible e intentando confeccionar su menú a medida y sin dejarse ningún plato. Según el momento del día, querrá atender a una presentación internacional de primer nivel o, quizás, en ese instante opte por conocer un aspecto de gestión importante para su consulta. Conforme pasen las horas, también podrá satisfacer su interés por asistir a un debate científico, gracias una mesa redonda, o su “hambre” de aprender procedimientos clínicos le llevará, con unas palomitas, a la sala de proyección 3D.

Finalmente, seguro que habrá tiempo y ganas para acercarse a uno de los stands de las numerosas casas comerciales que nos apoyan para, en vivo y en directo, probar algún artículo de los comentados en las conferencias, las mesas redondas o los procedimientos 3D. Hemos pedido a todas las casas comerciales que preparen una “oferta exclusiva e irresistible” durante el congreso COEM, que haga aún más beneficiosa si cabe la asistencia a nuestro evento bienal.

En las tres ediciones anteriores la asistencia se ha caracterizado por ser numerosa y de diferentes perfiles profesionales. ¿Qué inquietudes científicas de los participantes espera satisfacer?

En realidad, todas las ediciones del congreso bienal han ido avanzando en la misma línea: lograr un evento interesante para todos los perfiles profesionales relacionados con la Odontología: odontólogos, higienistas, auxiliares, protésicos, médicos y representantes de la industria. La figura de los “Amigos COEM” ha sido clave en este sentido y representa una aportación que siempre deberemos agradecer a la Junta Directiva que la creó. Con la que está cayendo en el plano general mundial, con una sociedad cada vez más fragmentada en todos sus aspectos, un encuentro como el Congreso Bienal COEM, unido a la filosofía de “Amigos COEM”, aporta una bocanada de aire fresco que da gusto respirar. En este cuarto congreso simplemente hemos intentado ir un paso más allá con la oferta disponible para mejorar, aún más si cabe, esta filosofía de unión, trabajo compartido y bienestar del paciente, que es el objetivo final al que nos debemos.

Como no podía ser de otro modo, la innovación tecnológica tendrá un peso considerable en este congreso. ¿Con qué conceptos básicos (actuales o futuribles) debería quedarse el asistente?

El mensaje es claro: no existe ni un solo día en el que una nueva innovación tecnológica no haga más fácil, predecible o de mayor calidad un tratamiento odontológico. Es verdad que en algunos casos los productos que nos ofrece la industria tienen un precio elevado, requieren una curva de aprendizaje importante o muestran todavía ciertas limitaciones, pero, sin duda, no son el futuro sino el presente. Yo resaltaría cuatro aspectos que deben quedar integrados en el ADN de cualquier profesional actual: recursos tecnológicos de control del dolor, radiología digital, uso sistemático de las herramientas de magnificación y procedimientos CAD-CAM para diversos ámbitos de la profesión.

Usted es un referente en el ámbito de la docencia universitaria, pero también el Congreso Bienal COEM representa una apuesta por la formación continuada. ¿Cómo valora la implicación de la entidad colegial en la formación de sus colegiados?

Sin lugar a duda, los tres organismos responsables de la formación continuada de los profesionales de la Odontología deben ser las universidades, los colegios profesionales y las sociedades científicas. El COEM tiene una notable implicación en este sentido. Ofrece una extensa oferta de actividades, muchas de ellas totalmente gratuitas, de altísimo nivel y calidad. Su ritmo de celebración durante todo el año es frenético. En el COEM, las conferencias de los jueves, las sesiones de los viernes y los constantes cursos y minicursos generan una oferta difícil de igualar; además, bajo mi punto de vista, es muy equilibrada y atractiva. El doctor Eugenio Grano de Oro, que está al frente del comité científico, es una pieza clave en este sentido.

En estos momentos hay un número considerable de congresos. ¿Qué ofrece de especial la cita del COEM para la participación de la industria?

Durante la presentación del congreso a la industria que desarrollamos a finales del mes de julio –que tuvo lugar en la sede del colegio con una excelente respuesta– mostramos estos matices.

Ya entonces dejamos claro que, como diferencia básica con otros congresos que se celebran, la participación de la industria no está dirigida a que aporte beneficios al saldo final de la reunión, sino a que contribuya con valor al propio congreso. Esta diferencia es vital y es lo que hace que la respuesta de la industria sea tan colaboradora y positiva que a veces no podemos atender todas las peticiones de apoyo que recibimos. Estamos encantados, agradecidos y orgullosos de la respuesta que obtenemos de la industria. Todos quieren salir en la foto, por algo será.

Por último, me gustaría lanzar un mensaje para que todos los profesionales interesados hagan su inscripción desde ya, dado que la última vez colgamos el cartel de “aforo completo”.

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