Casos controlados a largo plazo

Mantenimiento periodontal

  • Dra. Anna López Serra
  • 24 de Abr, 2012

Dra. Anna López Serra

En el tratamiento periodontal, el principal objetivo es evitar la pérdida dental mediante el control de la infección y la inflamación periodontales, para frenar la progresión de la pérdida de inserción y así conservar los dientes en un buen estado de salud, funcionalidad y estética1.
Todo paciente periodontal, después de haber recibido un tratamiento con instrucciones de higiene oral, raspado y alisado radicular, pulido dental y revaluación, en combinación o no con cirugías, requiere entrar en un programa de mantenimiento, para conseguir la estabilidad de los resultados obtenidos a largo plazo y evitar, de esta manera, una recurrencia de la enfermedad2,3.
Las visitas de mantenimiento empiezan después de la revaluación de la fase higiénica. Se pueden hacer simultáneamente con las cirugías periodontales y los tratamientos restauradores que requiera el paciente; de este modo, se garantiza la conservación de los resultados conseguidos en el tratamiento4 (tabla 1).

Aunque el tratamiento periodontal activo puede detener el avance de la enfermedad, no parece garantizar por sí solo la estabilidad de los resultados conseguidos. Es necesario entrar en un programa de mantenimiento para evitar nuevas pérdidas de soporte.
Después del tratamiento periodontal, si se llevan a cabo suficientes sesiones de mantenimiento a lo largo del tiempo, la pérdida de soporte es mínima en la mayoría de las ocasiones; en cambio, se pierde soporte periodontal de manera significativa si las citas se separan excesivamente. Cuando las visitas de mantenimiento se realizan entre tres y seis meses, los niveles de inserción y la profundidad del sondaje se mantienen estables. Cuando las medidas de control periódico no se llevan a cabo o no se acometen con una frecuencia mínima, existe una pérdida progresiva de soporte tras el tratamiento periodontal, especialmente si se ha realizado tratamiento quirúrgico5.
En los casos en que se abandonan los mantenimientos periodontales, no solamente hay una mayor incidencia de las pérdidas dentales sino también puede existir una recidiva de la enfermedad, con un aumento de la pérdida de inserción, el incremento de las profundidades del sondaje y de la pérdida ósea y una mayor afectación de furcas6,7.

Justificación de las visitas de mantenimiento

Los pacientes periodontales que cumplen regularmente con las visitas de mantenimiento tienen una baja incidencia de pérdidas dentales (un diente cada diez años) debidas a la periodontitis. En estos casos, los factores relacionados con las pérdidas son la edad del paciente, el hábito tabáquico y el pronóstico individual dental8.
Un reciente estudio retrospectivo, realizado por Ng. y cols.9 en 273 pacientes cumplidores con las visitas de mantenimiento, indica que los dientes con peor pronóstico periodontal son los multirradiculares, frente a los unirradiculares. Aun así, la pérdida dentaria por motivos periodontales en pacientes que no han realizado las visitas de mantenimiento posteriormente al tratamiento es de 0,29 dientes/año, mientras que en los pacientes que cumplen regularmente con las visitas es de 0,09 dientes/año (un diente cada diez años). En el estudio se concluye que hay una mayor progresión de la periodontitis cuando hay ausencia de terapia de mantenimiento.
En un trabajo retrospectivo que realizaron Tonetti y cols.10 sobre una muestra de 273 pacientes, se observó que la incidencia de los dientes extraídos durante las visitas de mantenimiento era de 0,17±0,31 dientes/año. Según el estudio, el 64% de los dientes extraídos en los mantenimientos tenía destrucción periodontal avanzada. De éstos, el 50% se extrajo por causas periodontales y el 14% por una combinación de estas últimas con otras patologías, tales como caries o problemas endodóncicos. El 36% de los dientes extraídos se debió a motivos no periodontales. El autor observó que durante los mantenimientos se realizaron exodoncias en el 45% de los pacientes diagnosticados inicialmente de periodontitis moderadas y en el 48% de los pacientes diagnosticados de periodontitis avanzadas. En este sentido, el 42% de las extracciones se llevó a cabo por motivos periodontales, el 18% por causas periodontales combinadas con otras patologías y el 40% por otros problemas no periodontales. En lo referente a los pacientes con gingivitis o periodontitis iniciales en mantenimiento, el motivo de las extracciones no fue la enfermedad periodontal.
En relación con la pérdida dentaria, los segundos molares maxilares tienen una mayor incidencia de fracaso, seguidos de los primeros molares maxilares, debido a la mayor complejidad en su anatomía. Con respecto a la afectación de furcas de los molares, cuando existe afectación furcal tienen un pronóstico cuestionable, con una mayor tendencia a ser candidatos a extracción con respecto a los molares sin afectación de furca1,11. Los dientes con mayor movilidad y afectación avanzada de furcas tienen unos menores índices de supervivencia12,13.
Según Mc Guire y Nunn13, la profundidad del sondaje, la afectación de furcas y la movilidad dental inicial, junto con la proporción coronorradicular desfavorable, la anatomía radicular, el hábito tabáquico y la pérdida de soporte óseo inicial, son factores que se asocian a un incremento del riesgo de pérdida dentaria.
Los resultados obtenidos en los diferentes estudios demuestran que la mayoría de los pacientes no tienen pérdidas dentales. Sólo un grupo minoritario de pacientes tratados acumula la mayor cantidad de dientes extraídos durante la fase de mantenimiento. Diferentes estudios sugieren que existen algunos factores relacionados con la pérdida dentaria, tales como el inadecuado control de la placa por parte del paciente, la edad, el sexo, el grado de pérdida de inserción inicial, la presencia de afectación de furca, la movilidad inicial y el tabaco8.
 

> AVANCE DEL ARTÍCULO. Para poder descargártelo completo en PDF pulsa aquí.

Si quieres compartir...