La caries: ¿un problema actual o una enfermedad controlada?

Flúor en la prevención y tratamiento de la caries dental: un enfoque actualizado

  • Dr. Juan Carlos Llodra Calvo
  • 08 de May, 2018

Dr. Juan Carlos Llodra Calvo

Recientemente, y de forma conjunta, la OMS (Organización Mundial de la Salud), la FDI (Federación Dental Internacional) y la IADR (International Association for Dental Research) han publicado un análisis sistemático sobre el impacto de la caries entre los años 1990-2015 en 195 países del mundo (Kas-sebaum et al., 2017). Esta revisión concluye que la salud oral no ha mejorado sustancialmente en el mundo en los últimos 25 años, por lo que sigue siendo un desafío importante de salud pública.
La caries es la condición más prevalente, afectan-do a casi la mitad de la población mundial (44%), seguida de las migrañas (21%), la periodontitis severa (11%), la diabetes (8%) y el asma (5%). El coste promedio anual de las enfermedades orales en la Unión Europea entre los años 2008-2012 fue de 79 billones de euros, sólo superado por el coste derivado de las enfermedades cardiovasculares (105 billones de euros) y la diabetes (137 billones de euros).
Por lo tanto, y en función de los datos disponibles procedentes de diversas instituciones mundiales, la caries dental en absoluto puede considerarse una enfermedad controlada, sino al contrario: se trata de un problema actual de salud pública debido a los siguientes aspectos:
- Su magnitud: afecta a cerca de la mitad de la población mundial.
- El coste elevado que genera.
- Su repercusión sobre la calidad de vida de las poblaciones.
La evolución de la caries
La caries dental, si bien ha disminuido en térmi-nos de gravedad e intensidad, continúa siendo una enfermedad casi universal a partir de los 50-55 años de edad. Si en los años 60 la caries, en muchas regiones del planeta, se asociaba a la abundancia, en la actualidad se ha convertido en una patología asociada a la pobreza. Otro fenó-meno que ha ido creciendo es el relativo a la dis-tribución desigual de la patología de caries en el marco poblacional. En la mayoría de los países, asistimos, cada vez más, a una mayor concentra-ción de patología de caries en un sector minorita-rio de la población. Esto hace que en torno al 75-80% del total de las lesiones de caries se acumulen en tan sólo el 18-20% de la población, con el subsiguiente impacto sanitario, económico y social en los que la padecen. No obstante, la amplia utilización de fluoruros por vía tópica (fundamentalmente pastas dentífricas) ha contribuido a ralentizar la evolución de las lesiones de caries, modificando su propia histopatología.

La situación en España
El 31% de los niños y niñas españoles de menos de 12 años (1,8 millones) presenta caries en su dentición temporal, con siete millones de dien-tes temporales afectados. En el caso de la pobla-ción de 12 años o más, 33 millones de españoles (el 86%) presentan un total de 371 millones de dientes permanentes con patología de caries. Muchos de esos dientes, tanto en dentición tem-poral como en permanente, están sin tratar. En el periodo 1993-2015, los índices de caries en población infantil han disminuido considerable-mente debido al aumento de la población infan-til libre de patología. Sin embargo, el promedio de afectación entre aquellos que presentan caries no ha cambiado a lo largo de estos 22 años. Asimismo, tampoco se ha visto modificada la concentración de patología: ahora, como en 1993, entre el 9-12% de los escolares acumulan el 50% del total de patología de caries de su gru-po. Concretamente, en la última encuesta nacio-nal realizada en 2015 (Bravo et al., 2016) el 18% de los escolares de 12 años acumulaba el 80% de las caries. El paso de los años tampoco ha reducido el gradiente social, de tal manera que los escolares del nivel socioeconómico bajo presentan índices CAOD en torno a un 45% más ele-vados que los del nivel socioeconómico alto.
La caries no tratada es la enfermedad crónica más común y un importante problema de salud pública en el ámbito mundial, con un significati-vo impacto sobre las personas, los sistemas de salud y las economías (FDI, 2015). La caries es una enfermedad multifactorial compleja, pero la razón principal para su alta prevalencia es el alto consumo de azúcar, junto con la falta de estrategias de prevención eficaces y un limitado acceso a los cuidados bucodentales apropiados.
Por tanto, podemos afirmar que:
- La caries dental se puede prevenir en gran medida mediante la reducción del consumo de azúcar, aumentando el uso adecuado de fluoruro y manteniendo una buena higiene bucal.
- La detección y atención precoces pueden reducir la progresión de la enfermedad hacia formas más graves.
- Con el fin de reducir la carga de morbilidad, es necesaria la plena integración de la salud bucodental en las estrategias de prevención y de promoción de la salud en toda la población, para la reducción de las Enfermedades no Transmisibles (ENT), junto con un acceso universal al fluoruro, asequible, y la inclusión de cuidados bucodentales primarios, en el marco de la cobertura universal sanitaria.
Es por todo ello que respecto a la situación actual de la caries en el ámbito poblacional podemos concluir que:
- La caries continúa siendo uno de los mayores problemas de salud pública, afectando a gran parte de la población mundial, alterando la calidad de vida de las personas y suponiendo un coste extremadamente elevado para las poblaciones.
- De ninguna manera se puede afirmar que trate de una enfermedad controlada, ni por su prevalencia, ni por su incidencia, ni por sus repercusiones económicas, sociales y sanitarias.
- Persiste un gradiente social de enfermedad en relación a la caries, con una clara concen-tración de patología de caries en una mino-ría de la población que soporta una carga muy elevada de la enfermedad.
- Hasta el presente, las políticas emprendidas han fracasado en su intento de control de la caries en la mayoría de los países, incluyendo muchos estados del primer mundo.

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