Resolución de un caso de extrusión dentoalveolar por desgaste

  • Dr. Carlos Oteo Morilla
  • 09 de Jul, 2018

Dr. Carlos Oteo Morilla

El paciente acudió a la consulta dental manifestando una preocupación por la disminución del tamaño de sus incisivos centra-les, así como la alteración visual de la línea gingival de los dientes anterosuperiores.
Como se puede observar, el paciente presenta una sobreerupcion de los incisivos centrales superiores debida al desgaste de los mismos.

Algo característico de estos casos es que la posición del borde incisal con respecto al labio se mantiene intacta, ya que el diente se ha extruido para mantenerse en esa posición, por lo que el antiguo tercio medio del incisivo es ahora el borde incisal, llegando en algunos casos a medir incluso 2 milímetros la corona clínica.
Un posible tratamiento para este tipo de casos pasa por realizar un alargamiento coronario de ambas piezas, para después rehabilitar el caso con facetas de porcelana o, en situaciones más severas, con coronas de recubrimiento total.
No obstante, este tipo de resoluciones debería evitarse, debido a tres razones fundamentales:
El tallado de estas piezas, al partir de una raíz dentaria mucho más estrecha que el diente, nos obliga a que sea mucho más agresivo que el que realizaríamos en una pieza que sólo expone corona clínica.
El perfil de emergencia de las piezas 11 y 21 nunca podrá ser tan ancho como el de unos incisivos centrales normales, ya que parten, como en el caso anterior, de un perfil estrecho obligado por la raíz dentaria.
La adhesión de unas facetas de porcelana sobre el cemento radicular está cuestionada, siendo óptima sobre el esmalte dentario, aceptable sobre la dentina y, para algunos autores, inaceptable sobre la raíz.
Es por esto que lo primero que hicimos fue observar periodontalmente el estado de esos dos dientes y el porqué de la discrepancia gingival del 11 y el 21.
El diente 11, además de la extrusión dentoalveolar, presentaba también una erupción pasiva alterada (EPA), que se corrigió antes de comenzar el tratamiento definitivo.
Primero se realizó la gingivectomía de la pieza 11, para luego son-dar a hueso y restablecer la anchura biológica, y terminar reposicionando la encía con dos puntos colchoneros internos.
Una vez igualados los dos márgenes y teniendo las líneas amelo-cementarias correctamente posicionadas con respecto a las coronas clínicas, se procedió al tratamiento definitivo.
Ya que el paciente había extruido sus piezas hacia una posición más incisal, el tratamiento de elección fue devolverlas a su punto de origen, manteniendo la corona clínica íntegra y creando un espacio en incisal para poder rehabilitar el caso de la forma más conservadora posible.
Para ello, se colocaron brackets metálicos durante seis meses, con el objetivo de intruir las piezas 11 y 21 hasta la posición deseada y recuperar una línea de márgenes gingivales recta.
Una vez conseguido el objetivo, tan sólo nos queda terminar el caso con un tratamiento lo menos invasivo posible.
En este caso, el tratamiento de elección fueron dos clases IV estratificadas de resinas compuestas, que nos permitirían recuperar la función y la estética de ambas piezas.
La papila central tardó en adaptarse por completo seis meses tras la finalización del tratamiento.

Conclusiones
El tratamiento de los dientes desgastados con extrusión de los mismos debe contemplarse desde un punto de vista conservador con la poca estructura dentaria de que disponemos.
Si la situación lo permite, una intrusión al punto de origen de la posición de la corona clínica del paciente nos permitirá una resolución del caso más conservadora, funcional y estética.
Evitaremos la exposición del límite amelocementario obteniendo las siguientes ventajas: simetría, buenos perfiles de emergencia, conservación de la estructura dentaria, buena adhesión y la posibilidad de tratamientos aditivos.
Los inconvenientes son: aumenta la duración del tratamiento y el coste del mismo.

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