Tratamiento estético mínimo invasivo con cerámica inyectada de última generación - Maxillaris

Tratamiento estético mínimo invasivo con cerámica inyectada de última generación

  • Dr. Pere Baldomá
  • 17 de Jul, 2018

Dr. Pere Baldomá

La aparición de nuevos materiales, en este caso las conocidas como cerámicas inyectadas, ha sido un gran avance en la odontología mínimamente invasiva. Se trata de una odontología enfocada a desgastar muy poco, o incluso no desgastar, el sustrato del diente subyacente para mejorar o corregir problemas que, hasta hace muy poco tiempo, necesitaban de tratamientos mucho más agresivos con la dentición natural. El abanico es tan amplio que se puede reconstruir desde una arista fracturada con una microcarilla hasta una rehabilitación oral completa. Esta nueva cerámica de inyección, concretamente la Celtra Press, de Dentsply Sirona, se convierte en más resistente —con más de 500 Mpa— por la adición de un porcentaje de partículas de circonio. Mejora la estética, gracias a la unión de dichas partículas a las de silicato de litio, de manera que esta asociación le confiere una apariencia mucho más natural, ofreciendo un efecto iridiscente desde la base, que se aproxima mucho a la del diente natural. De fácil manipulación, la adición de pequeñas cantidades de efectos incisales, opalescentes y translúcidos aporta un aspecto vital a la reconstrucción.
No se debe olvidar la técnica adhesiva, que tanto ha hecho para avanzar en la clínica diaria, así como para reducir la iatrogenia que se producía por la simple actuación del dentista. En el laboratorio, la técnica adhesiva hace que se puedan obtener resultados de muy alta estética para el paciente más exigente. El avance que ha representado la técnica adhesiva en la odontología actual permite al profesional realizar tratamientos cuyos resultados eran impensables hace unos pocos años.


Caso clínico

Ilustraremos nuestro artículo con un caso de carillas del 13 al 23. Se trata de una paciente de 38 años que acude a la consulta para una valoración. Requiere un tratamiento estético del frente anterosuperior. Se ha informado por distintos medios y pide que su caso se resuelva con carillas de cerámica (fig. 1). La dificultad añadida en este tratamiento son las distintas coloraciones existentes en los incisivos. Se toman modelos de estudio y se realiza un encerado diagnóstico, con el que se valora la cantidad de diente que será necesario reducir y el posible resultado final (fig. 2).
En la siguiente cita, se fabrica una mascarilla de silicona (fig. 3) para crear un mock-up con el que la paciente podrá valorar el resultado estético al que se puede llegar. Se rellena la llave con una resina bisacrílica para estos casos es el mejor material– y se lleva directamente a la boca de la paciente. Cuando ha fraguado, se retira cuidadosamente para su valoración estética (fig. 4).
Aceptado el diseño de la sonrisa, y valorado también el tono que se utilizará, se procede al rebajado de las piezas remanentes, la toma de impresiones y el envío del caso al laboratorio (fig. 5).
Con la cerámica inyectada, el laboratorio actúa de la misma manera que si fuera un colado de metal-cerámica. Trabaja en cera sobre el modelo maestro y este encerado lo recubre con revestimiento (fig. 6).

Se calienta el molde de revestimiento en un horno de cera perdida y cuando la cera se ha evaporado totalmente se introduce una pastilla de cerámica para prensar. En este caso se utilizó una pastilla de baja traslucidez para camufl ar el sustrato: Celtra Press LT A3, de Dentsply Sirona (fi g. 7).
Una vez limpio del revestimiento, se procede al reajuste sobre el modelo maestro ( g. 8). Cuando las carillas están perfectamente asentadas, con la cerámica Celtra Ceram, se aplican efectos de color en el tercio incisal, colocando incisales opalescentes, azulado sky, power croma para efecto de mamelones y algo de translúcido anaranjado (sunrise) en el tercio cervical de los caninos, para aumentar la riqueza cromática de las carillas. Estas masas completarán el volumen y la forma (fig. 9).

Tras el glaseado, se pueden apreciar los efectos cromáticos, así como el halo incisal (fi g. 10).
El cementado es un punto sumamente complejo dentro del proceso. Es preciso observar las recomendaciones del fabricante a la hora del grabado ácido con gel fluorhídrico, tanto en el tiempo como en la concentración. Un exceso de tratamiento ácido puede dañar la estructura del material. Existen varios fabricantes de composites adhesivos, pero lo que parece ser importante tanto para no influir en el color como para asegurar la adhesión es que sea fotocurable. Una vez logrado el resultado final después de la cementación, la paciente ha quedado muy satisfecha con su nueva sonrisa (figs. 11 y 12).

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