Reparación de una corona cerámica fracturada

  • Dr. Manuel Cueto
  • 04 de Oct, 2018

Dr. Manuel Cueto

Cuando un paciente se rompe un diente, el drama acude a nuestra consulta, sobre todo si es un niño. Es nuestra tarea desdramatizar el problema y dar una buena solución terapéutica al conflicto planteado. Una restauración, mediante la estratificación de composite, es el mejor tratamiento.

Cuando lo que se fractura es una restauración de cerámica, el problema es un poco más conflictivo. Su solución no es tan sencilla y, sobre todo, es un impacto para el paciente, por el quebranto económico que representa perder la corona que en algún momento de su vida se hizo para ese diente.
Esta paciente de 53 años tiene roto el ángulo incisomesial del póntico 1.1.
La elección del color la hacemos disponiendo unos pequeños incrementos de masas de Venus sobre el área de la corona de metal-cerámica que está rota. Si una vez polimerizadas encontramos dificultades para visualizarlas, eso es un signo inequívoco de que hemos elegido el color correcto.

Debemos eliminar la superficie glaseada de la cerámica con la air abrasion de Aqua Care (chorreo con óxido de aluminio de 27 micras).

Para tratar una fractura de ángulo, necesitamos un composite con una alta resistencia a las fuerzas de tensión y consideramos que el composite nanohíbrido Venus Pearl, de Kulzer, es el más indicado para este caso.

El proceso de adhesión a la cerámica requiere varios pasos y el primero de ellos es hacer un bisel circunferencial en torno a la línea de fractura, para crear un área de retención lo suficientemente amplia para que no se desprenda la restauración en un futuro.
El procedimiento de adhesión continúa con la aplicación de ácido fluorhídrico al 9,6% sobre esa superficie que hemos estado tratando.
Obsérvese cómo también grabamos el área adyacente de la corona vecina, porque también ahí buscamos la adhesión.
 

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