La Federación Europea de Periodoncia acredita este posgrado tras analizar su labor clínica, académica e investigadora

El máster de Periodoncia de la UIC consolida su apuesta por la excelencia

  • 07 de Ene, 2016

El máster en Periodoncia de la Universitat Internacional de Catalunya (Barcelona) ha iniciado una nueva etapa tras su acreditación por parte de la European Federation of Periodontology (EFP). El pasado mes de octubre, un jurado de esta federación, formado por los doctores Moshe Goldstein, director del máster en Periodoncia de la Universidad Hebrea de Hadassah (Israel); Philippe Bouchard, director del máster en Periodoncia de la Universidad Denis Diderot-París 7 (Francia), y David Herrera, presidente de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA) y profesor titular de Periodoncia de la Universidad Complutense de Madrid, avalaba los estándares de calidad en la formación clínica, académica e investigadora de este posgrado que dirige el doctor José Nart, quien reconoce su satisfacción por el paso dado: “Somos el segundo máster de periodoncia e implantes que acredita la EFP en España –el otro es el que dirige el doctor Mariano Sanz en la Universidad Complutense– y el decimocuarto en Europa”. Aunque este posgrado ya contaba con una reputación muy buena, el aval de la EFP se recibe como un avance más en su camino hacia la excelencia. “Nuestra misión es formar de la mejor manera posible especialistas en el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades periodontales y la cirugía implantológica, pero no vale que noso­tros mismos digamos que somos muy buenos. Por lo tanto, hemos recurrido a un agente externo y objetivo como es la EFP para que verifique que cumplimos con sus estándares como programa de posgrado de tres años a tiempo completo y en inglés”, asegura el doctor Nart. Esta acreditación supone que, después del máster, los alumnos pueden presentarse al examen para ser European Board of Periodontology y ser futuros especialistas en periodoncia y cirugía de implantes en los países en los que la periodoncia es una especialidad reconocida en el ámbito nacional. 
La acreditación de la EFP se otorga por un periodo de ocho años, analizando los resultados año tras año, y, como dato curioso, se concede con la condición de que siga al frente del mismo el doctor José Nart. “Es una acreditación personalizada porque la EFP basa su aval, entre otros factores, en la confianza que tienen en mi trabajo en la dirección de este programa. Desean tener la seguridad de que la parte teórica, la clínica y la investigadora se van a desarrollar según sus requisitos”, reconoce el director del máster.
 
Durante los dos días de evaluación, el jurado hizo una revisión profunda de cómo se trabaja en el máster. Así, los tres doctores nombrados por la EFP asistieron a una clase magistral, varios seminarios y la presentación de casos de investigación; asimismo, conocieron el funcionamiento de la clínica en profundidad y tuvieron diferentes entrevistas con profesores, exalumnos y estudiantes de cada uno de los tres cursos, además de con los responsables de los departamentos de cirugía y ortodoncia. “La evaluación se llevó a cabo de manera totalmente rigurosa y en ella quedó demostrado que realizamos una formación interdisciplinar, colaborando estrechamente con diferentes áreas”, asegura el doctor Nart. En este mismo sentido se manifiesta el decano de la Facultad de Odontología de la UIC, el doctor Luis Giner: “Desde el decanato fomentamos la colaboración interdepartamental y la formación interdisciplinar. Es uno de nuestros sellos de identidad. Estoy convencido de que las buenas relaciones entre, por ejemplo, los cirujanos bucales, los ortodoncistas o los periodoncistas favorecen la formación de los alumnos”. Para el doctor Antonio Santos Alemany, director del máster durante sus primeros diez años, la acreditación de la EFP refleja un proceso de sedimentación de unas bases que se establecieron hace 15 años. “Cuando se organizó este máster se buscó hacerlo acorde con la odontología interdisciplinar. Esta Universidad se caracteriza por la buena sintonía entre todos los departamentos para trabajar en equipo. Tal y como se entiende hoy la Odontología, no tiene sentido un posgrado sin esa vinculación interdisciplinar”. 
El doctor Andrés Pascual La Rocca, coordinador del máster, ahonda en esta perspectiva y asegura que “uno de los principales retos de nuestro equipo es poder conseguir que todos los alumnos se vean expuestos, de manera equiparable, a las diferentes situaciones clínicas a las que se debe enfrentar un periodoncista en su actividad profesional. Esto no sería posible sin una visión interdisciplinar finamente coordinada entre los diferentes responsables de la clínica universitaria. Ademas, nuestros alumnos trabajan en equipo con otros profesionales que, al igual que ellos, se están formando en otros campos de la Odontología. La comunicación continua y fluida entre todos los integrantes de nuestro equipo es fundamental para conseguir el éxito deseado”. 
 
Competir en la primera división
 
Como se apuntaba, el máster de periodoncia e implantes de la UIC acumula ya 15 años de historia. Su trayectoria es de crecimiento continuo: comenzó a funcionar en 2001 pero sólo como posgrado de periodoncia, bajo la responsabilidad del doctor Antonio Santos Alemany. Sin embargo, en 2010 se decidió acometer un cambio de rumbo importante: con la llegada del doctor José Nart a la dirección, este posgrado amplió su temática a periodoncia e implantes y se convirtió en un máster de tres años con dedicación parcial, “no obstante, al año siguiente, en 2011, ya empezamos a exigir la dedicación completa, porque queríamos seguir los estándares de la EFP que fijan para una formación de máster 180 créditos ECTS a tiempo completo”, explica el doctor Nart, quien reconoce que en los últimos tiempos tanto la propia universidad como los responsables del máster han realizado un gran esfuerzo para estar en el máximo nivel. “Hoy el máster tiene una plantilla de profesores acorde con sus expectativas: somos media docena de profesores con alta dedicación y todos nosotros desarrollamos una importante labor de coordinación, pero somos en total 15 los docentes remunerados; además, tenemos unos diez exalumnos que también dedican parte de su tiempo al máster dando algunas clases teóricas o supervisando las clínicas de los alumnos de primero”, explica el director de máster. En España, los expertos del ámbito académico aseguran que no es tan sencillo como en otros países de nuestro entorno encontrar a profesionales de primera línea que deseen implicarse en una labor docente. El doctor José Nart detalla este aspecto: “Lo difícil no es sumar profesores, sino disponer de grandes profesionales que estén dispuestos a tener una dedicación importante dentro de la Universidad. En nuestro caso, hemos de decir que la UIC ha hecho un considerable esfuerzo para que podamos cumplir con estos requisitos de la EFP, tanto en lo referente al equipo docente como en los medios tecnológicos disponibles. Únicamente tenemos dos aspectos de mejora inmediata que ya estamos solucionando: la informatización de la gestión de la clínica y la contratación de una persona experta en investigación”. 
El doctor Andrés Pascual elogia el camino recorrido: “Siempre se tuvo claro que lo primordial era crear escuela y un equipo de trabajo con objetivos comunes. Una vez alcanzada esta meta, el objetivo ha sido cubrir las expectativas de los estudiantes y prepararlos integralmente con una visión teórica y práctica y en investigación. La acreditación del máster por la EFP es el reconocimiento a todos estos años de esfuerzo y trabajo”.

Formar especialistas
 
Para las seis plazas que se ofrecen anualmente en este máster, en los últimos tiempos la demanda está situándose en torno a la veintena de solicitudes. “En el último año fueron 22 los candidatos y tenemos tanto estudiantes de la UIC como de otros centros”, afirma el doctor Nart. El proceso de admisión también va a cambiar con la acreditación de la EFP. El director del máster lo detalla: “Hasta ahora, hacíamos un examen de periodoncia, que equivalía a la primera parte del libro Periodondotología clínica e implantología odontológica, del doctor Jan Lindhe, y además realizábamos un examen de un artículo en inglés, una entrevista también en inglés y la revisión del expediente académico. Personalmente, daba mucha importancia a las notas de los alumnos en el grado. Sin embargo, con la acreditación de la EFP esto ha cambiado: ahora se pide un nivel medio-alto de inglés –nota 90 del examen Toefl o 176 del Cambridge English Advanced–; superar un examen del libro de Lindhe, del capítulo uno al ocho; se valora la experiencia en investigación o estadística y se exige, como mínimo, un año de experiencia laboral. Con este último aspecto se ha logrado que se aprovechen las sesiones clínicas desde el primer momento”. 
 
Los doctores Canolich Vaamonde Pérez y Rodrigo González Terrats, alumnos del tercer curso del máster, ejemplifican los diferentes perfiles de los estudiantes que se incorporan a este posgrado. La doctora Vaamonde estudió en la Universidad de Barcelona y durante un tiempo trabajó en la clínica de la doctora Nuria Vallcorba, expresidenta de la SEPA. “En aquellos años ya me gustaba mucho la periodoncia y quería formarme muy bien para poder trabajar de especialista, así que pregunté a la doctora Vallcorba sobre los mejores posgrados y ella me recomendó o bien el máster de la UIC o el de la Complutense. Como ya residía en Barcelona elegí el de la UIC”. Por su parte, el doctor Rodrigo González accedió al máster directamente desde el grado de Odontología de la UIC, “cuando estaba en cuarto del grado notaba que la periodoncia me resultaba difícil, así que me integré en él máster como alumno interno para mejorar. Me encantó lo que vi y aprendí y al terminar el grado ya tenía claro que quería hacer este posgrado”. 
Para ambos jóvenes profesionales el salto experimentado desde primero hasta tercero del máster es abismal. El doctor González lo resume así: “Cuando acabas quinto del grado estás habituado a realizar trabajos muy localizados, sólo haces una parte de un tratamiento global, pero cuando pasas al máster ya realizas abordajes completos. Evidentemente, es un proceso progresivo, porque es cierto que en primero del máster estás algo perdido, pero cuando llegas a tercero el hábito quirúrgico es enorme, de manera que puedes barajar varias opciones de actuación y trabajas con seguridad”. 
 
Para la mayoría de los estudiantes de este máster, el conocimiento y la práctica clínica son la principal motivación para su realización, pero también valoran mucho el componente investigador. Por ejemplo, la doctora Canolich Vaamonde realiza en estos momentos un proyecto de investigación, en colaboración con el Hospital Clínico de Barcelona, en el que se vinculan las apneas del sueño y la periodoncia. “Es un estudio muy ambicioso porque necesitamos una muestra de unos 300 pacientes para obtener resultados estadísticamente significativos, pero los pacientes están respondiendo muy bien y tenemos mucha colaboración de todos los compañeros”, explica. La vertiente de investigación en el máster es complicada porque para mu­chos de los alumnos no es su principal motivación a priori. “Cuando llegamos al máster nos falta experiencia en investigación y, además, siempre comenzamos con una revisión, para poder elaborar los protocolos que pasen los controles de los comités científico y ético, pero es un trabajo que poco a poco te va enganchando y del que se disfruta mucho”, afirma la doctora Vaamonde. En esta línea también se manifiesta la doctora Cristina Vallès, profesora del máster con especial dedicación a la labor investigadora: “Desde el equipo docente motivamos mucho a los alumnos para que entiendan que dentro del máster aprenden clínica, que es una parte fundamental, pero también investigación. Su nota depende de ambas vertientes”.
 
Junto a todos los trabajos clínicos y las investigaciones, los alumnos también dedican buena parte de su tiempo a la docencia. “Los alumnos del máster somos instructores de alumnos de cuarto y quinto del grado, así que desarrollamos una labor docente muy interesante. Igualmente, en el máster colaboramos con los alumnos de los cursos superiores e inferiores, por lo que siempre estamos aprendiendo de compañeros o enseñándoles”, explica la doctora Vaamonde. 
Lógicamente, todos los estudiantes del máster tienen la ilusión de trabajar como especialistas en periodoncia e implantes; de hecho, según los doctores Vaamonde y González, lo habitual es que en tercero ya tengamos ofertas de varias clínicas. El doctor José Nart corrobora esta afirmación. “La tendencia mayoritaria entre nuestros exalumnos es que ejerzan como periodoncistas-implantólogos en diferentes clínicas al poco de terminar el posgrado. Quizá no siempre encuentran el trabajo mejor remunerado y con la mejor consideración nada más acabar, pero sí inician una trayectoria profesional como especialistas”. Para el doctor Antonio Santos, el máster de periodoncia e implantes de la UIC tiene tal nivel de exigencia que los alumnos han de realizar un considerable esfuerzo, “pero esto coloca a nuestros posgrados en el primer nivel. Yo me formé en Estados Unidos y cuando comparo lo que vi en ese país y lo que hacemos en la UIC la conclusión es que no hay grandes diferencias. Ya no hace falta salir fuera de España para tener una gran formación. Es más, creo que el nivel clínico es mucho mejor en nuestro caso, precisamente porque cuidamos mucho la formación interdisciplinar”. 
 
Además de las salidas laborales relacionadas con el ejercicio clínico, el doctor Nart apunta que “casi el 80 por ciento de los exalumnos se vincula con la docencia, trabajando media jornada en el máster, y casi la mitad realiza el doctorado”.  

Apuesta por la investigación
 
La EFP concede una notable importancia al trabajo de investigación que se realiza en los posgrados que acredita y considera que el máster de periodoncia e implantes de la UIC está siendo ambicioso en este apartado. El doctor Nart explica cómo se está trabajando la investigación en su posgrado: “En este momento tenemos cerca de 16 proyectos de investigación, muchos de ellos clínicos. Esta implicación investigadora es positiva, pero por otra parte también conlleva una tardanza en la obtención de resultados, lo que está ocasionando que no todos los proyectos vean la luz en los tres años del máster. Según las exigencias de la EFP, todo alumno debe pasar por todas las fases de la investigación, incluyendo la redacción del artículo. En el máster tenemos seis alumnos por curso y la EFP no acepta que sólo se presenten los trabajos de uno o dos alumnos al año”. Para paliar esta situación, la UIC ya ha contactado con una profesional en metodología de la investigación que dedicará diez horas al mes de manera presencial, además de todo el trabajo que hará de manera remota. “Es una prueba más del esfuerzo que hace la UIC por la excelencia en nuestro máster”, concreta el doctor Nart.
 
Hasta ahora, este posgrado ha logrado alcanzar unas 35 publicaciones indexadas sobre una amplia variedad de temas, tales como cirugía mucogingival o el recubrimiento radicular, pero en los últimos tiempos están ganando terreno algunas de las cuestiones de mayor actualidad en el ámbito de la periodoncia y los implantes, tales como la pérdida ósea crestal, la periimplantitis y el tratamiento periodontal mínimamente invasivo.
 
La doctora Cristina Vallès Vegas detalla cómo se seleccionan los proyectos: “Los profesores elegimos las temáticas de cada investigación y las asignamos a los alumnos. Habitualmente, preguntamos a los estudiantes de primero si tienen alguna preferencia, pero no es frecuente que ellos hagan propuestas. En algunas ocasiones también la industria nos encarga proyectos, aunque lo más habitual es que la inquietud por un tema surja en el máster y luego nosotros nos pongamos en contacto con las casas comerciales”. Esta colaboración entre la universidad y la industria reporta resultados que tienen su reflejo en el día a día de la profesión y, además, suministra fondos económicos a las instituciones académicas. 
 
En el ámbito periodontal hay una tendencia clara hacia la vinculación de las enfermedades propias de las encías con determinadas patologías sistémicas. “Tanto a nosotros en el máster como a la SEPA nos interesa mucho la relación entre las problemáticas periodontales con enfermedades sistémicas como la diabetes o los problemas cardiacos. Estas investigaciones son complejas porque se requiere mucho trabajo, pero mediante la colaboración interdisciplinar con otros profesionales sanitarios o con los propios hospitales podemos sacar mucho provecho”, expone la doctora Vallès. 
 
De cara al futuro, el doctor Andrés Pascual también considera que el progreso del máster depende actualmente de fortalecer áreas como la investigación: “La participación y el desarrollo de proyectos de investigación competitivos, que permitan la internacionalización de nuestro equipo de trabajo, son claves para la evolución del programa. En este sentido, la colaboración de nuestro programa con sociedades científicas como la SEPA y la Federafion Europea de Periodoncia es también un factor decisivo en la evolución a corto-medio plazo”. 
 
Aparte de la labor investigadora de este posgrado, la UIC cuenta en estos mo­mentos con un grupo de investigación sobre la prevención y el tratamiento de la periimplantitis, en él participan muchos de los profesionales vinculados con el máster, tales como los doctores Antonio Santos, José Nart, Andrés Pascual, Cristina Vallès, Carolina Mor, Mónica Vicario y Deborah Violant.
 

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