El doctor José Ignacio Zalba repasa en Burgos la influencia de la evolución humana en la aparición y la propagación de las enfermedades dentales

  • 31 de Ago, 2016

Medio centenar de odontólogos asistieron el 25 de junio en el Museo de la Evolución de Burgos a la sesión científica “Viaje al origen de la salud dental”, organizada por GSK Consumer Healthcare con el aval científico de la Sociedad Española de Odontología Preventiva (SESPO). En la sesión, moderada por el doctor José Ignacio Zalba, director de la clínica dental Centro Avanzado de Prevención de Pamplona, se revisó la salud dental en el marco de la teoría de la evolución y las llamadas “enfermedades de la civilización”, y que ha llevado a que más del 99% de la población actual sufra problemas bucodentales que los primeros Homo sapiens sapiens, con unos genes casi idénticos, no padecían.
 
Un ejemplo quedó expuesto en la ponencia “La enfermedad de la evolución del aparato masticatorio humano”, a cargo del doctor José Larena-Avellaneda, quien explicó que la falta de desarrollo de los maxilares provoca dos nuevas patologías traumáticas mecánicas: el compromiso articular temporomandibular y el síndrome del músculo temporal, de alta incidencia en la población. El motivo es la transformación de la alimentación humana y la introducción de los alimentos cocinados, con lo que desaparece la presión selectiva sobre la eficacia masticatoria y comienza “la degeneración genética y funcional de nuestra dentición”, según el doctor Zalba.
 
En relación con el estilo de vida actual, el doctor Zalba recordó que “nuestro cuerpo está diseñado para ingerir azúcar y grasa”, algo que en el pasado suponía una ventaja para la supervivencia. “Pero el acceso a estos alimentos era limitado, ya que, por ejemplo, el azúcar sólo lo obteníamos a través de frutas”, continuaba el experto, pero “hoy tenemos acceso a numerosas fuentes de azúcares refinados”. Además, “la dieta civilizada blanda, no abrasiva y muy nutritiva”, sumada a otros factores, como la disminución de la lactancia materna o el uso de cubiertos para comer “resulta en una falta de desarrollo óseo y muscular que se caracteriza por una disminución del volumen de los maxilares”, que, a juicio del doctor Zalba, provoca otros problemas, como la retención de las muelas del juicio. 
 
Los ponentes en el encuentro, entre quienes también se encontraban los doctores Susana Siemens y Salvador Fernández Paniagua, concluyeron que el enfoque evolutivo es imprescindible para diseñar nuevas formas de prevención y tratamiento. “Mientras que la odontología clínica tiene un enfoque restaurativo, la antropología dental tiene una comprensión más biológica”, afirmaba el doctor Zalba. Por ello, es imprescindible “combinar ambas ciencias para tener un marco de mayor entendimiento de la enfermedad oral”. Según el doctor Zalba, no estamos “condenados a tener enfermedades de la boca”, aunque recordó que evitarlas pasa por la prevención. “Hoy, para tener la boca sana hay que trabajar la salud, y no sólo arreglarla cuando duele”. Por ello, explicaba, “los nuevos enfoques de la odontología están dirigidos a modelos de mínima intervención y el trabajo para mantener la salud”. 
 
Pie de foto:El doctor José Ignacio Zalba.

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