La AEDE reúne en A Coruña a 700 profesionales con motivo de su congreso anual

  • 30 de Nov, 2017

A lo largo de los tres días se fueron desgranando las últimas novedades de la ciencia y la investigación a través de las intervenciones de más de una treintena de ponentes en el Palacio de Exposiciones y Congresos (Palexco) de A Coruña. Como asegura el doctor Malfaz, en este congreso, como en los de los últimos años, se volvió a apostar por el ponente, nacional o extranjero, relevante en su área y ajeno a los intereses de las casas comerciales. “Hemos realizado estudios dentro de la AEDE para conocer lo que quieren nuestros miembros y una gran mayoría de socios nos dice que los ponentes de los congresos deben ser independientes de la industria y preferentemente con conferencias cortas”. En este sentido, el doctor Miguel Miñana, que asumió la presidencia de la AEDE tras la cita de A Coruña, remarca que “hoy día lo interesante es ver diferentes puntos de vista, es decir, tratar más temas con más ponentes. Y por supuesto que las casas comerciales pueden tener su espacio, pero no es adecuado que dominen el programa científico; en esta ocasión, de las 30 conferencias sólo cuatro tenían vinculación con la industria”.

El perfil del asistente fue variado, habiendo tanto profesionales jóvenes y estudiantes de posgrado como doctores más veteranos. Para el doctor Juan Manuel Liñares, la búsqueda de la satisfacción de ambos perfiles es una de las claves de cualquier congreso. “Siempre debemos dar calidad y actualidad para todos ellos. Curiosamente, para la organización siempre es más difícil llegar a la gente joven, porque muchos acaban de terminar su posgrado o están en él y tienen la parte de bibliografía muy fresca; sin embargo, para los que tenemos más años, contar con alguien que nos transmite la evidencia científica de manera resumida nos ahorra muchas horas de trabajo”.

Pero además de la edad o la experiencia de los asistentes, también se observó una gran variedad en los perfiles profesionales, combinándose los dentistas generales con los que ejercen como especialistas en la materia. El doctor Malfaz concreta el objetivo de llegar a todos: “El congreso de la AEDE no es sólo para endodoncistas, ni mucho menos. En gran parte es un encuentro de endodoncia enfocado para el odontólogo general que tiene interés en la endodoncia. Cerca del 80 por ciento de los asistentes son dentistas generales. Lo bueno de nuestro programa es que hay conferencias destinadas para profesionales que trabajan como especialistas y otras más abiertas para el odontólogo general. En mi opinión, incluso los generalistas deberían asistir a las ponencias más especializadas, porque no está mal que ellos sepan que existen soluciones complejas que seguramente no desarrollen en su consulta, pero posiblemente sí puedan optar por derivar”. En esta línea, el doctor Liñares insiste en que “la endodoncia es una ciencia y el conocimiento es independiente de quien lo recibe. Una buena endodoncia la puede hacer tanto un generalista bien formado como un especialista. Cada uno ejercerá según su nivel formativo, pero lo importante es que se haga según indica la evidencia científica”.

Los ejes temáticos del encuentro fueron la endodoncia mínimamente invasiva, el control de la infección asociado al tratamiento de conductos, la reconstrucción del diente tras la endodoncia y el dilema endodoncia-implantes o la disyuntiva entre conservar o extraer el diente. “Son temas amplios que están en el día a día de las consultas –asegura el doctor Malfaz–. El problema que ha tenido la endodoncia en los últimos años es que ha estado eclipsada por el auge de los implantes, pero creo que la mayor revolución tecnológica, e incluso de conocimiento biológico, se ha producido en la endodoncia con el objetivo de salvar los dientes y muelas de los pacientes”. El ya expresidente de la AEDE no duda en confirmar que en los últimos tiempos la tendencia conservadora se está imponiendo tanto entre profesionales como entre pacientes, “y llegará el día en el que se aprueben las especialidades y, posiblemente, extraer injustificadamente un diente que se puede conservar sea considerado mala praxis. Porque así debe contemplarse la amputación de una pieza”.

El programa científico, además, reservó un espacio para las jóvenes promesas de la endodoncia, que estuvieron representadas por los cuatro ponentes ganadores de la primera edición de AEDE Inicia, celebrada en junio de este año. En A Coruña tuvieron la ocasión de presentar sus casos e investigaciones ante profesionales de reconocido prestigio. “La AEDE siempre va a apostar por los jóvenes porque son el futuro. La calidad que tienen los jóvenes de hoy es inmensa, sorprendente para muchos de los que llevamos años en esto, y creo que el congreso debe promocionar a todos aquellos que demuestran su valía”, afirma el doctor Juan Manuel Liñares.

Asimismo, la cita de A Coruña contó con el habitual concurso de comunicaciones, exponiéndose 36 comunicaciones orales y 48 trabajos en formato póster. Además, se impartieron cuatro talleres prácticos relacionados con diversos aspectos de la práctica diaria.

Más allá de la parte científica, el 38o Congreso Nacional de Endodoncia será recordado por mu­chos por la participación del presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, que inauguró oficialmente la reunión y recibió una distinción como Presidente de Honor de la misma. En su discurso, destacó la trayectoria y la labor de la AEDE en el ámbito de la investigación y la formación que, según expresó, demuestra cómo la Asociación ha entendido la importancia de estas variables “desde hace mucho tiempo”. “Gracias a estas 38 ediciones, la innovación y la formación en la endodoncia nos permiten tener la seguridad como pacientes de que una endodoncia no es un problema, al contrario, es una solución, y no es una mala noticia porque es mejor que una extracción", afirmó. Abundando en esta idea, aseguró que “la endodoncia es una técnica que muchos ciudadanos conocemos por su eficacia”, por lo que se mostró convencido de que es una “técnica de presente y de futuro”.

Premios anuales

Otro de los platos fuertes llegó durante la cena de gala con la entrega de los premios que la AEDE concede anualmente tanto a las mejores comunicaciones y pósteres del congreso como a los casos e investigaciones publicados en su revista científica Endodoncia. En esta ocasión, el Premio Pedro Badanelli Marcano a la mejor comunicación oral clínica fue para Adrián Lozano Alcañiz, por su trabajo “¿Retratamiento ortógrado o retrógrado? A propósito de un caso”; y el Premio Arturo Martínez Berná a la mejor comunicación oral de investigación fue para Begoña Domínguez Marsal, por su presentación titulada “Influencia de diferentes factores en el éxito de tratamiento de conductos. Estudio retrospectivo”. En el apartado de pósteres, el Premio Rafael Miñana Laliga al mejor póster de investigación se concedió a Alba Bermejo Sánchez, por un trabajo titulado “Resistencia a la FC a temperatura corporal y análisis calorimétrico diferencial de distintas aleaciones de NiTi”; y en la categoría de mejor póster clínico fue premiado “Hemisección radicular”, presentado por María del Pilar Hernique Forero.

En cuanto a los galardones relativos a la revista Endodoncia, el Premio Ruiz de Temiño, concedido al mejor artículo original publicado en 2016, recayó en Amelia Almenar García y Leopoldo Forner Navarro, mientras que el Premio Rodríguez Carvajal, que se otorga al mejor caso clínico, fue para Jesús Abal Rodríguez.

De igual modo, se hizo entrega de las Becas AEDE que este año han aumentado su dotación económica de 800 a 1.500 euros. La de pregrado fue para Raquel Ruisánchez del Sol, de UIC Barcelona, y la de posgrado para la doctora Beatriz Palma White, de la Universidad Europea de Madrid.

El broche final lo puso la entrega de una placa al doctor Juan Manuel Liñares, presidente de este trigésimo octavo congreso anual.

 

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