1.400 profesionales asisten en Madrid al Simposio Internacional de Ortodoncia

  • El doctor Alberto Albaladejo posa acompañado de carteles en los que se unió el mundo del cine con el de la ortodoncia.
  • 31 de Ene, 2018

“De los 780 asistentes que se dieron cita el año pasado en el Palacio de Congresos de Salamanca, se ha pasado a 1.400 en Madrid, convirtiendo así al encuentro en uno de los mayores del ámbito de la Ortodoncia no sólo en nuestro país sino también en Europa”, asegura el doctor Alberto Albaladejo a Maxillaris. Este cambio de sede a Madrid, según afirma este profesor titular de Ortodoncia de la Univer­sidad de Salamanca, se debe al gran atractivo del programa científico propuesto. “Cuando elaboré el programa e invitamos a los principales conferenciantes internacionales, ya sabíamos que el foro de Salamanca se quedaría pequeño y ante el riesgo de desbordarlo nos vimos en la necesidad de trasladar la sede a Madrid”. Pese al cambio de lugar, el simposio sigue contando con el sello de la Universidad de Salamanca y mantiene vigente su vinculación con el mundo académico, según reconoce el doctor Albaladejo: “Mi labor docente e investigadora la realizo en la Universidad de Salamanca; contamos con el apoyo de prácticamente todas las universidades españolas, así como algunas portuguesas e italianas; todos los moderadores son catedráticos o profesores titulares de Ortodoncia y los casi 60 pósteres presentados son también producto de esa vinculación con la Universidad”. 
 
No obstante, esta colaboración con el mundo formativo no significó un predominio de los estudiantes o los profesionales más jóvenes entre el público. “Podríamos decir que el grupo de jóvenes y estudiantes representó el 30 por ciento de la asistencia, mientras que el 70 por ciento restante correspondía a profesionales con varios años en activo, lo que demuestra el interés de la profesión por estar plenamente actualizada y que cuando se propone una temática relevante y ponentes de prestigio la respuesta es fantástica”. La inauguración del simposio corrió a cargo del presidente del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de la I Región (COEM), el doctor Antonio Montero, que elogió el esfuerzo de la organización por desarrollar un simposio de gran repercusión en el ámbito de la Ortodoncia.
 
Enmascaramiento o cirugía
 
En esta cuarta edición, el simposio abordó una disyuntiva que se está presentando en muchas clínicas: la elección entre el enmascaramiento dentoalveolar o la cirugía ortognática. “A los pacientes cada vez les cuesta más decantarse por la intervención quirúrgica y la ortodoncia es tan rica que tenemos otras posibilidades para satisfacer sus expectativas, como el enmascaramiento dentoalveolar. En el congreso mostramos los pros y contras de cada una de estas dos opciones, porque no se trata de que desde la organización nos decantemos por un camino, sino de reflejar las posibilidades existentes y que luego el profesional elija”, explica el doctor Alberto Albaladejo. En este sentido, a través de 15 ponentes se vieron muchos ejemplos de cómo abordar el tratamiento de las diferentes maloclusiones en el plano sagital, transversal y vertical, unos realizados con compensación dentoalveolar y otros con cirugía. “La ortodoncia tiene muchas vías para llegar al mismo fin y eso es lo que se discute en nuestro simposio. El paciente de hoy es muy exigente y nos solicita tratamientos poco invasivos, rápidos en el tiempo y con la mínima repercusión estética”, enfatiza el presidente del simposio.
 
Para abordar esta temática, el simposio contó con la participación de profesionales de la talla de los doctores Chris Chang (Taiwan), Raffaele Spena (Italia), Manuel Lagravere (Canadá), Reginaldo Trevisi (Brasil) o Armando Dias da Silva (Portugal). “Tuvimos una alta representación de doctores extranjeros, pero también muchos españoles de primer nivel. En esta ocasión, después de las tres ediciones anteriores, quise que el simposio tuviera un carácter internacional que sin duda se ha conseguido”, afirma el doctor Albaladejo. Además de las conferencias y mesas redondas del programa principal, el encuentro también contó con un curso para higienistas y auxiliares, dictado por prestigiosos ponentes nacionales. 
 
Compañerismo y diversión
 
Como ya es tradición, durante el simposio se desarrolló una cena a la que fueron invitados los profesores de Ortodoncia de todas las universidades españolas, junto con compañeros de Italia y Portugal. “Se trata de una cena de confraternización en la que retomamos contactos, conocemos la manera de trabajar de unos y otros y brilla el compañerismo. Este año hemos llegado a los cien asistentes”, confirma el presidente de la cita. Esta cena de profesores se puede encuadrar dentro del innovador programa social que acompaña a este simposio desde su estreno. “El congreso aúna la ciencia con el arte y la diversión, siempre lo hemos vinculado a un tipo de expresión artística y este año tocó el cine, por lo que nos vinimos a uno de los complejos más grandes de Europa. Mimo mucho el programa social, porque los profesionales tienen poco tiempo para la diversión y la formación también puede ser amena”, dice el doctor Albaladejo. En el simposio se pudieron ver llamativos carteles que relacionaban míticas películas con la Ortodoncia, un puesto de palomitas, un grupo de actores disfrazados con complementos dentales, un Dj o un artista grafitero, “todo ello para que el profesional pase un buen rato a la vez que se forma para dar el mejor servicio posible a sus pacientes”, concluye el presidente del encuentro.
 

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