Los expertos en el control del tabaco piden que nuestro país avance en su regulación

  • 24 de Ago, 2018

Los participantes en la tercera Conferencia Internacional sobre el Control del Tabaco, celebrada entre los días 14 y 16 de junio en Madrid, aprobaron una declaración en la que se pide un mayor desarrollo de las regulaciones del tabaco en España. Este fue uno de los frutos de este importante encuentro internacional, organizado por el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT) y la European Network for Smoking and Tobacco Prevention (ENSP), y en el que participaron expertos de todo el mundo.

Los firmantes, entre los que se encontraban la principales organizaciones colegiales y científicas del sector de la salud, aseguraban que “pese a los avances producidos, el consumo de tabaco sigue siendo un problema en España, que exige que se tomen las medidas adecuadas”. El consumo de tabaco, como se recuerda, es responsable de la muerte de más de 50.000 personas cada año en nuestro país.

El tabaco, como primera causa de muerte prevenible en España, “representa un obstáculo al derecho a la salud y a la vida de los españoles”, según se afirma en la declaración. La aprobación de leyes de medidas de control del tabaco en 2005 y 2010 “contribuyó a una progresiva desnormalización de su consumo y supuso una mejora notable”, se asegura en el texto, con una disminución de la exposición general de la población al humo ambiental de tabaco y de la proproción de población fumadora.

No obstante, para los firmantes de la declaración, “los logros evidentes de estas dos leyes no deben hacernos perder de vista ni las limitaciones originales de estas normas ni los aspectos pendientes de implementación”. Así, según explican, siguen existiendo ambientes en los que parte de la población se ve expuesta al humo ambiental de tabaco y una de cada cuatro personas adultas aún fuma, cifra que sigue siendo muy alta para un factor de riesgo que ocasiona la muerte prematura en la mitad de sus consumidores.

Otros problemas que se destacan son que el consumo de tabaco se va concentrando en los niveles sociales más desfavorecidos y que el sistema sanitario público español no siempre es eficaz a la hora de ofrecer diagnósticos y las terapias disponibles. Además, las mejoras evidentes de los últimos años han contribuido a que aparezca a veces la percepción de que “en tabaco ya está casi todo hecho”. Los firmantes desmienten esta idea y recuerdan que el tabaco sigue siendo el principal problema de salud pública de nuestro país y que existen medidas eficaces de control que en España aún no se han aplicado o se ha hecho de manera parcial o deficiente.

Las principales líneas en las que se piden avances son la equiparación al alza de la fiscalidad de todos los productos del tabaco, incluidos los productos novedosos y los relacionados con el tabaco que contengan nicotina, y acercar la presión fiscal a los niveles de los países más desarrollados de nuestro entorno. También se pide aumentar el cumplimiento de la actual legislación sobre los espacios sin humo y aplicarla a todos los productos relacionados con el tabaco, como los cigarrillos electrónicos, y prohibir fumar en cualquier tipo de vehículo y en determinados espacios abiertos, como las instalaciones deportivas y de transporte público y otros espacios comunitarios. Otra medida importante, ya implantada en otros países,

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