Doctor Miguel Peñarrocha, presidente de la Sociedad Española de Cirugía Bucal (SECIB)

  • 03 de Dic, 2018

¿Con qué motivación asume la presidencia de la SECIB?

Mi motivación y la de la Junta Directiva actual es ayudar al mantenimiento y desarrollo de la SECIB. Ésta es una sociedad importante en el panorama odontológico español, que aglutina a los cirujanos bucales y a los profesionales con especial interés en la cirugía bucal. Tenemos la ilusión de ayudar a los compañeros odontólogos de nuestra sociedad que practican la cirugía bucal a mejorar en su quehacer profesional, en un momento en el que la profesión de cirujano bucal y de odontólogo en España tiene numerosas complicaciones. Nuestra progresión como colectivo ha de traducirse en el mejor tratamiento quirúrgico posible a nuestros pacientes, que es nuestro fin último.

¿Cuáles serán sus principales líneas de acción?

Las principales líneas futuras de la Junta Directiva entrante las definimos en el programa presentado para su elección. Éstas son:

• Continuar potenciando la formación del odontólogo en cirugía bucal e implantología. Para que los odontólogos que se aproximen a la SECIB sigan vinculados a la misma como socios activos y participativos, les ofreceremos formación a través de congresos, cursos modulares, seminarios, la revista de medicina oral y otras publicaciones que puedan aparecer.

• En este sentido, pretendemos seguir avanzando en la creación de guías de práctica clínica para facilitar y unificar los procedimientos de cirugía bucal –heredamos de la anterior Junta Directiva el encargo de seguir con tres guías clínicas nuevas, que completarán las tres ya realizadas–.

• Avanzar en la defensa de la especialidad en Cirugía Bucal. La mayoría de los estados europeos disponen de la especialidad en Cirugía Bucal (menos España y Luxemburgo). Uno de los objetivos fundamentales de esta Junta Directiva es dar los pasos necesarios para equiparar a España con el resto de los países europeos. Ello posibilitaría que los especialistas en Cirugía Bucal pudieran obtener plazas de cirujanos bucales en el sistema sanitario público, mejorando la salud pública de los españoles, y permitiría que los cirujanos bucales españoles pudieran trabajar con esta cualificación en todos los países europeos que reconocen la especialidad (que son todos menos Luxemburgo).

• Trabajar en congresos y cursos atractivos para los socios. Nuestro mundo moderno es cambiante y muy competitivo, por lo que exige hacer cursos atractivos para adaptarse a los nuevos tiempos. Es una pena e increíble que nuestro sistema educativo-sanitario no regule y obligue a la formación posgraduada. Esa carencia imperdonable de nuestra legislación es parcialmente paliada por distintas organizaciones de la profesión y por sociedades como la SECIB, para que los odontólogos españoles sigan realizando dignamente su tarea de sanar a sus pacientes.

• Afianzar la relación con la industria. En la cirugía bucal y en la Odontología españolas, la industria es fundamental para la mejora de los materiales y del conocimiento. Los organismos públicos en el campo odontológico tienen muchas carencias, al no integrarla en el sistema público por los enormes costes que ello generaría. El problema es que no regulan bien, permitiendo que se organice un caos y esperan que se arregle por sí mismo; no ponen números límite en la profesión odontológica y no organizan muchos aspectos de la misma (como la exigencia de que las clínicas dentales sean sociedades profesionales o la obligación de la docencia de posgrado), no dando apenas entrada en el sistema público a los odontólogos, ni tampoco suficientes fondos públicos para la investigación en Odontología. La industria en España contribuye, dentro de sus posibilidades y funciones, a la investigación en Odontología y en cirugía bucal, aportando fondos y ayudando a la difusión del conocimiento.

• Fomentar el papel activo de los socios y su implicación en la SECIB. La riqueza de una sociedad es la calidad y la cantidad de sus socios. Debemos hacer entender a los odontólogos que trabajan especialmente en cirugía bucal que en España la SECIB es la sociedad que se alinea con sus intereses. Desde el punto de vista del conocimiento, mejora su formación, facilita la relación con sus compañeros interesados en el mismo tema y defiende sus derechos como profesionales y posibles futuros especialistas en Cirugía Bucal.

Durante la presidencia del doctor Valmaseda tuvo un gran protagonismo la elaboración de las Guías de Práctica Clínica. ¿Cuál será su proyecto de más impacto en la profesión?

El programa de la nueva Junta es continuista, estamos totalmente alineados con las acciones realizadas y los proyectos de la anterior Junta Directiva de la SECIB. Como indicaba, está prevista la realización de tres guías clínicas ya aprobadas.

El proyecto de más impacto para la profesión sería conseguir la especialidad de Cirugía Bucal, pero también que la Odontología en España se realice por odontólogos autónomos o sociedades profesionales, y no por sociedades mercantiles.

Las clínicas dentales debieran ser sociedades profesionales y sería adecuado, dada la plétora de dentistas existente, que cada dentista tenga sólo una clínica. Además, en España, cualquier persona puede abrir una clínica dental como una sociedad mercantil y luego contratar dentistas. Eso es permitir que la salud sea un puro asunto comercial, con búsqueda únicamente de rendimientos económicos por parte de las empresas. Pero como en España tenemos montones de políticos que generalmente se ocupan más de perpetuarse en sus cargos remunerados que de hacer las reformas estructurales que precisa nuestro país, no sé cuándo sucederá esto.

El número tan alto e incontrolado de facultades de Odontología ha hecho que existan en España odontólogos en paro. España necesita con urgencia reformas estructurales en el campo de la salud; por ejemplo, tenemos unos veinte mil médicos que preparan el MIR y anualmente sólo podrán entrar en el sistema de médico-interno-residente menos de la mitad, lo cual hace que se queden más de diez mil médicos frustrados cada año. Lo mismo está pasando con los odontólogos. Al ser éste un país de autonomías, sin normas comunes con respecto a estas cuestiones, cada comunidad autónoma hace lo que quiere y no hay control del número de profesionales que van a poder ejercer en España. Éstas son cuestiones básicas que hay que realizar para evitar la frustración enorme de un profesional que no puede trabajar en lo que se formó con ilusión y esfuerzo.

Concretando el tema de las especialidades, ¿espera ver durante su mandato la aprobación de la correspondiente a cirugía bucal?

Como indicaba, uno de los objetivos fundamentales de esta Junta Directiva es dar los pasos necesarios para equiparar a España con el resto de los países europeos. Ello potenciaría que los especialistas en Cirugía Bucal pudieran obtener plazas en el sistema sanitario público, mejorando la salud pública de los españoles. Contestando a su pregunta, sí me gustaría que se aprobara la especialidad en Cirugía Bucal en España en estos tres años.

Usted es catedrático en Valencia y en el congreso de Mallorca se estrenó el Simposium Universidades. ¿Cómo desea que sea la relación de la sociedad con el mundo académico?

La relación es excelente. Hay una base universitaria sobre la que se fundó la SECIB y eso sigue existiendo. La relación de la sociedad con el mundo académico es estrecha y en ella están integrados todos los profesionales que realizan su actividad clínica fuera del ambiente universitario con el mismo agrado.

El alto número de facultades de Odontología ha provocado que la edad media de los profesionales baje. ¿Qué plan tiene para atraer a los más jóvenes?

En las facultades de Odontología continuaremos con el acercamiento de la SECIB hacia los alumnos de pregrado para que se relacionen con nuestra sociedad, algo que ya inició la anterior Junta Directiva. Realmente, durante la vida profesional de un odontólogo, la anestesia dental y las intervenciones de cirugía bucal son muy importantes y a lo largo su actividad clínica habitual deberá utilizar cada día estos conocimientos. El mejor momento para que los profesionales se aproximen a la SECIB es cuando son alumnos de pregrado.

Aunque la SECIB trata muchos más temas que la implantología, este aspecto está presente en sus congresos y en su formación. ¿Cómo le gustaría que fuera la relación con las otras sociedades científicas que también la abordan?

La SECIB reúne a casi dos mil profesionales de la Odontología española con intereses comunes en el aprendizaje de las habilidades de la cirugía bucal. Ello comprende: la anestesia oral, la conservación de los dientes con la cirugía periapical, las extracciones de los dientes incluidos, el diagnóstico y el tratamiento de las infecciones y los quistes orofaciales, la cirugía de tejidos blandos, la regeneración ósea y, claro, la implantología oral (con el gran desarrollo que experimenta cada día). Si lo pensamos, son contenidos que no sólo son importantes para el posible futuro especialista en Cirugía Bucal, sino para cualquier profesional de la Odontología. Aunque parezca que tenemos un campo pequeño en la cavidad oral y pocos temas, no es cierto: nuestra profesión tiene una enorme cantidad de matices y de zonas de aprendizaje y mejora. La formación continuada es necesaria para todos. La SECIB nace con una clara vocación de servicio para la mejora del conocimiento de los odontólogos con especial dedicación y amor a la cirugía y a la implantología bucal, para hacer mas fácil la vida de los profesionales y de los pacientes.

No estamos en un mundo aislado y el conocimiento no tiene puertas. Hay muchas sociedades científicas en la Odontología, tanto en España como fuera de nuestro país, con las que compartimos muchos intereses; el acercamiento y la unión con ellas será siempre enriquecedor.

¿Cómo definiría al equipo que le acompaña en la Junta Directiva?

Tengo la suerte de contar en la Junta Directiva con personas con mucha experiencia, vinculadas a la cirugía bucal y a la SECIB desde hace muchos años, que participan en tareas de docencia y que tienen actividad clínica en la cirugía bucal.

Como vicepresidente tenemos al doctor Daniel Torres Lagares, catedrático de Cirugía Bucal de la Universidad de Sevilla, claramente dedicado a la docencia, a la investigación y a la mejora de la cirugía bucal. La doctora Amparo Aloy Prósper es la secretaria de la sociedad y en su caso ejerce como profesora asociada de Cirugía Bucal y odontóloga de la Fundación Lluís Alcanyis de la Universitat de València; es una joven gran investigadora. El tesorero es el doctor Jordi Barrionuevo Clusellas, profesor del Máster de Cirugía Bucal e Implantología Bucofacial de la Universidad de Barcelona; él nos ayudará, con su mente organizada, a llevar el control de la sociedad.

Como vocales tenemos al doctor Antonio López Valverde, vinculado a la SECIB desde hace muchos años y profesor contratado doctor de Cirugía Bucal en la Universidad de Salamanca, con amplísima experiencia quirúrgica; la doctora Raquel González Martínez es profesora contratada doctora de la Universidad CEU-UCH de Valencia, docente en el campo de la periodoncia y actividad clínica privada en cirugía bucal, y el doctor José Manuel Somoza Martín es profesor asociado en el Departamento de Cirugía de la Universidad de Santiago de Compostela, con actividad privada y docente en la cirugía bucal.

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