Doctor Ventura Menardia, coordinador de la Comisión Social del Colegio de Dentistas de Cataluña

  • 03 de Dic, 2018

¿Por qué se ha implicado el COEC en la atención de los pacientes oncológicos en riesgo de exclusión social?

Desde su creación en 2015, como uno de los grandes retos y una de las principales ilusiones de la actual Junta Directiva y muy especialmente de su presidente, el doctor Antoni Gómez, la Comisión Social del COEC ha tenido puesta su mirada en la ayuda y la atención a la parte de nuestra sociedad que más lo necesita. Se trata de llegar a personas que por su situación social y/o económica no pueden atender los que consideramos principios básicos de salud bucodental. Nuestro primer proyecto fue poner en marcha la Clínica Solidaria en colaboración con Cruz Roja de Catalunya y el patrocinio de Henry Schein. Posteriormente, llevamos a cabo el proyecto, durante un año en Grecia, de atención a los refugiados, con más de 125 voluntarios que se desplazaron y participaron en él, con el patrocinio de Proclinic. Una vez finalizado este último proyecto, hemos ampliado la actividad de la Clínica Solidaria atendiendo a esta parte de la población que, además de estar en una situación socioeconómica de riesgo, padece un cáncer de cabeza y cuello y las muchas consecuencias derivadas de su tratamiento. Los pacientes de cáncer de cabeza y cuello deben ser tratados en base a protocolos clínicos muy específicos en determinados aspectos. En muchos casos, los pacientes de cáncer de cabeza y cuello sufren de una gran desprotección, de ahí nuestra implicación. 

¿Qué características odontológicas reúnen los pacientes de cáncer de cabeza y cuello que hacen que sea importante realizar una revisión dental antes de un tratamiento de radioterapia?

De todos es conocida la gran cantidad de consecuencias adversas y efectos secundarios que los tratamientos oncológicos pueden tener sobre el sistema estomatognático y el paciente oncológico en general. Complicaciones y efectos adversos que, en muchas ocasiones, van a condicionar el éxito del tratamiento, así como la morbilidad e incluso la mortalidad de estos pacientes. Los efectos adversos van a aparecer, principalmente, al poco de iniciar el tratamiento con radioterapia, pero en muchos casos pueden cronificarse y perdurar, con mayor o menor intensidad, durante toda la vida del paciente. La aparición de algunos efectos adversos va a ser inevitable, pero sí que se puede trabajar para disminuir su intensidad o incluso en algún caso que no afecten a la calidad de vida de estas personas.

¿Qué consecuencias tiene no llevar a cabo el tratamiento dental necesario?

Tenemos una lista ciertamente larga de estas posibles consecuencias, pero si nos centramos en las que más afectan a estos pacientes, encontramos que la mucositis, el trismus y la xerostomía son importantes efectos adversos que pueden llegar a causar disfagia y odinofagia severa y condicionar la capacidad de ingesta, hasta el punto de imposibilitarla por vía oral y ser necesaria la alimentación parenteral. Otra de las consecuencias es la grave alteración del esmalte dentario con la aparición de caries rampantes incontrolables. Y, por último, la aparición de gingivitis severa con la rápida pérdida de soporte óseo. Con el protocolo preventivo y de seguimiento adecuado se intentan minimizar todos estos problemas.

¿Qué tipos de tratamientos se realizarán en la clínica solidaria? ¿Qué profesionales los efectuarán?

Seguiremos el protocolo clínico que se ha redactado, basándonos en el conocimiento científico actual y en la inestimable experiencia de algunos de los profesionales que forman el equipo de trabajo de este proyecto. Los principales tratamientos son la promoción de la higiene bucodental, los abordajes conservadores en dientes que puedan mantenerse y un plan preventivo específico para evitar complicaciones periodontales derivadas de la profunda afectación de estas estructuras por la radioterapia y también, aunque en menor medida, por la quimioterapia. Todos los tratamientos quirúrgicos, cubiertos por la cartera de servicios pública, se derivarán y tratarán en el propio hospital público Germans Trias i Pujol. Finalmente, y gracias al proyecto de “Prótesis Solidarias” que ya está funcionando en la Clínica Solidaria, todos los pacientes que necesiten ser rehabilitados con prótesis de resina removibles lo serán de manera gratuita también.

¿Cuántos organismos participan en este proyecto y cómo se gestionan los casos hasta llegar a la atención odontológica?

Tenemos la gran suerte de contar con un fantástico grupo de organismos que participan en él. El Institut Català d’Oncologia de Badalona (ICO Badalona), sito en el Hospital Germans Trias i Pujol, cuenta desde hace años con uno de los mejores equipos multidisciplinares especializados en el diagnóstico y tratamiento de cánceres de cabeza y cuello. Nos hemos sumado, en nuestra parcela de actuación, a ayudar en lo posible a estos pacientes. Todas las personas diagnosticadas en este servicio y que sean tributarios de radioterapia ­—la gran mayoría de ellos— serán derivados a nuestro servicio en la Clínica Solidaria para poner en marcha el protocolo preventivo-asistencial odontológico en los casos que esté indicado. También son derivados pacientes desde la ONG Asociación Oncolliga. Serán atendidos por colegiados voluntarios, alumnos y profesorado de la Universitat Internacional de Catalunya (UIC), del Máster en Pacientes Oncológicos e Inmunocomprometidos de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud (Odontología) de la Universidad de Barcelona, así como higienistas y auxiliares de clínica también de forma altruista. Junto con la Escuela de prótesis “Ramón y Cajal” de Barcelona llevamos a cabo el proyecto Prótesis Solidarias. Finalmente, nada de todo esto sería posible sin el inestimable patrocinio de Henry Schein, que cubre en su totalidad los materiales de clínica.

Una vez realizado el tratamiento odontológico, ¿se hará un seguimiento de los pacientes a lo largo de su enfermedad oncológica?

Por supuesto, el acompañamiento de estos pacientes se inicia en el momento del diagnóstico de su enfermedad, pero continúa durante la fase de tratamiento hospitalario y también vamos a efectuar los controles pertinentes posteriormente. Tenemos que pensar que muchos de estos efectos secundarios son problemas que les van a afectar de forma crónica. Uno de los aspectos que va a ser importante en este seguimiento va a ser justamente la rehabilitación, en la medida de lo posible, de la función y la estética.

En su opinión, ¿asume el colegio una labor que debería ser más propia de los servicios públicos de salud?

Sí, en mi opinión debería ser el sistema público el que diera cobertura a estos pacientes con una odontología social de calidad. Evidentemente, cubriría un paquete básico, pero que asegurara el bienestar de esta población (podría ser un paquete de servicios parecido al que cubrimos en la Clínica Solidaria). Está más que demostrada la importancia de la labor del odontólogo generalista y rehabilitador en estos equipos multidisciplinares que planifican y tratan a estos pacientes una vez diagnosticados. Debido a que la mayoría de los equipos multidisciplinares para los pacientes oncológicos los encontramos en la sanidad pública, parece lógico que sea ésta la que garantice de la mejor manera posible el tratamiento óptimo para la población, y en estos casos pasa por incorporar a la figura del odontólogo al equipo, como uno más.

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