La crisis sanitaria provocada por el SARS-COV-2 (COVID-19) ha provocado que gran parte de los eventos científicos previstos para este año no puedan celebrarse. Una de estas citas es el XVIII Congreso Nacional SECIB (Sociedad Española de Cirugía Bucal), que se iba a desarrollar en noviembre en Pamplona. En un ejercicio de sensatez y prudencia, el Comité Organizador de este acto, que preside el doctor Francisco Cardona, ha decidido posponerlo a septiembre de 2021, también en Pamplona, con la intención de que se pueda llevar a cabo con el mismo nivel científico previsto y, por supuesto, también con el mismo apoyo de la industria y los profesionales.
La Sociedad Española de Cirugía Bucal ha decidido posponer a septiembre de 2021 su XVIII Congreso Nacional, programado en principio para los días 19, 20 y 21 de noviembre de este año. ¿Cuáles han sido los principales motivos que han llevado a tomar esta decisión?
Básicamente hay un motivo, que es la situación creada por la pandemia debida al SARS-COV-2 (enfermedad Covid-19). Actualmente, estamos confinados; Expodental se retrasó en un primer momento y finalmente se suspendió. La situación que tenemos en estos momentos no hace pensar que en el plazo en el que estaba previsto el congreso se puedan realizar reuniones grandes de personas, y menos de personal sanitario, que fue lo primero que se prohibió.
Además, la incertidumbre es grande, algunas previsiones dicen que podría haber un rebrote tras la reapertura del confinamiento actual. Otra dificultad añadida es la de los ponentes extranjeros: no sabemos qué opciones de viajes internacionales habrá entonces. Tampoco sabemos si los compañeros acudirán con la normalidad habitual a un evento masivo en las fechas previstas, y la disponibilidad económica que tendrán los dentistas tras todo este tiempo parados, para cerrar otra vez y acudir a un congreso, es decir, gastos y lucro cesante. Y no hay que olvidar a la industria; las empresas están teniendo un año complicado y quizá no puedan acudir como ellos quisieran a este tipo de eventos durante un tiempo.
En resumidas cuentas, todo apunta a que lo más sensato y prudente es retrasar el congreso un año. Y, puestos a hacerlo, cuanto antes se tome la decisión mucho mejor, ya que todo se puede acomodar más fácilmente, hay más tiempo para maniobrar.
¿Por qué han apostado por septiembre de 2021? ¿Han barajado algunas otras posibles fechas?
Pamplona no dispone de muchos lugares donde realizar reuniones de este estilo. El Palacio de Congresos Baluarte, donde estaba previsto celebrar el XVIII Congreso Nacional SECIB, en estos momentos está trasladando todos los eventos de este año -congresos, conciertos, espectáculos, etc.- a 2021. Las fechas disponibles en Baluarte más próximas a las que teníamos son 23, 24 y 25 de septiembre de 2021.
En cuanto al programa científico, ¿la idea es mantenerlo tal cual estaba previsto?
Sí, la idea es mantenerlo como estaba. Lo hemos trabajado con mucha ilusión y cariño, y la idea es mantenerlo. Evidentemente, habrá que actualizar conceptos, ver si los dictantes tienen disponibilidad en esas nuevas fechas, etc.
¿El II Simposio Universidades, que se iba a desarrollar en el marco del Congreso, se pospone también a septiembre de 2021?
Sí. Se posponen todas las actividades previstas para esas fechas.
¿Había ya congresistas inscritos en SECIB Pamplona 2020? ¿Qué mensaje les transmitiría?
Sí, aunque faltaban unos cuantos meses, teníamos una muy buena respuesta para el Congreso SECIB Pamplona 2020. La secretaría técnica lo solucionará para no causar ningún tipo de perjuicio a los compañeros que ya se inscribieron. Seguro que lo entenderán y no habrá ningún problema con ellos. Tendrán la opción de solicitar la devolución del dinero de la inscripción o de mantenerla para el año próximo.
¿Y la industria? ¿Cómo han recibido esta decisión las empresas colaboradoras de SECIB?
No lo sabemos aún, pero al decidir esto también se pensó en ellas, para que no tuvieran que estar sometidas a la presión de tener que ir en los últimos meses del año a numerosos congresos, en la difícil situación en que estamos. Es difícil de valorar, pero suponemos que aliviarles las cargas económicas este año no les va a ir mal. En cualquier caso, tenemos que agradecerles su apoyo a la sociedad y, evidentemente, esperamos contar con ellas, con energías renovadas, en el próximo año 2021.
¿Cómo valora el impacto económico que la pandemia del COVID-19 puede tener en la Odontología en general y en las sociedades científicas en particular?
Malo, el impacto económico no puede ser más que malo. El tener la actividad parada, sin ingresos e inversiones, no es bueno para nadie. Las sociedades científicas quizás tengan un impasse, un año plano, por decirlo así, pero su naturaleza es divulgar la ciencia entre sus miembros, no estar ociosas e inactivas, y la reunión anual es la culminación de dicha actividad formativa y divulgadora. En nuestro caso, mantenemos contacto con los socios y los patrocinadores a través de los medios digitales, mediante webinars, página web, emailing, envío de la revista Medicina Oral y todas las actividades on line de que disponemos, y que desde SECIB pensamos incrementar.
¿Se podría ver afectada la actividad formativa y de investigación de las sociedades científicas?
Creo que no, porque, por suerte, hoy en día estamos en una sociedad hiperconectada a través de las redes sociales, internet, etc. Las lecciones on line, los webinars, etc. están sustituyendo a todas las actividades presenciales. Eso sí, mucho más informales. Las universidades siguen funcionando a distancia, la investigación in situ algo se verá afectada, en su ejecución.
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