Traumatología de la ATM. Fracturas óseas (abordaje abierto). Parte II

  • Dr. Rafael Martín-Granizo López
  • 07 de Ene, 2021

Dr. Rafael Martín-Granizo López

Introducción

El abordaje abierto de las fracturas óseas es el llamado método ORIF (Open Reduction and Internal Fixation) y es la forma más adecuada de reposicionar y estabilizar cualquier fractura para lograr la mejor consolidación ósea. Entonces, ¿por qué no se tratan todas las fracturas óseas de esta manera? La razón es que en cirugía se debe buscar un equilibrio entre los beneficios obtenidos y la morbilidad provocada. Así, la morbilidad que los métodos abiertos producen en el paciente muchas veces tiene su contrapunto en el empleo de métodos cerrados que ofrecen resultados similares con mínimos daños y que se pueden llevar a cabo bajo anestesia local. Además, los métodos abiertos requieren una anestesia general y una más larga hospitalización lo que en algunos pacientes está contraindicado, suponiendo además un notable incremento de los costes sanitarios.

Por ello, cada caso debe ser individualizado, realizando un buen diagnóstico y un preciso plan de tratamiento para decidir el método final más adecuado. La situación ideal de cualquier Departamento que reciba este tipo de lesiones es poder ofrecer al paciente cualquiera de los tipos de cirugías posibles y ser capaz de realizarlas con seguridad. La Traumatología en el área maxilofacial es una disciplina habitual en cualquier Departamento de Cirugía Oral y Maxilofacial debidamente estructurado, siendo posible realizar cualquier tratamiento efectivo, exceptuando la reducción endoscópica, técnicamente más compleja y solo disponible en algunos. Lamentablemente, no existen Servicios de Cirugía Oral y Maxilofacial en todos los hospitales que reciben este tipo de fracturas y, por ello, en otras especialidades alternativas como ORL, Cirugía Plástica o Cirugía General el tratamiento de estas fracturas es a menudo inadecuado, con malos resultados debido a la falta de una adecuada formación en el área estomatognática. En dichas situaciones, se recomienda derivar los pacientes con estas fracturas a Departamentos preparados para tratarlas de manera adecuada. También es necesario que esta derivación no se demore, ya que las consecuencias de una fractura mal consolidada en una posición inadecuada implicarán graves secuelas muy difíciles de manejar con posterioridad.

Continuación del artículo publicado en Maxillaris número 250, diciembre 2020.

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